El Señor Conoce Nuestros Caminos

Vanessa no podía descansar. Mientras su esposo y sus hijos dormían plácidamente, ella casi podía escuchar a Jesús susurrarle esas mismas palabras que Él les dijo a los discípulos cuando Pedro le preguntó qué recibirían por haber renunciado a todo para seguirle. La respuesta del Señor trajo paz al corazón de Vanessa.

Después de todo, fue la pasión por las Escrituras lo que la atrajo a su esposo, César. Él era uno de los cirujanos ortopédicos más prominentes de Venezuela. Había recibido su capacitación en Harvard y Cornell, era reconocido en los hospitales donde ejercía, además de la universidad donde enseñaba. Probablemente, su inteligencia y su reputación atraía a otras personas, pero su amor por la Palabra fue lo que lo unió a Vanessa. En Venezuela, ese tipo de amor es poco común. Es como la exquisita flor, «Reina de la Noche» la cual abre sus pétalos solo por las noches. Encontrar a un hombre que atesorara las Escrituras tanto como ella fue lo que le aseguró a Vanessa que César era su media naranja.

Se casaron en el 2003 y formaron su hogar cerca a sus familias. César continuó practicando medicina y enseñando en la universidad; Vanessa era propietaria de un negocio de diseño gráfico. Aunque el crimen y la pobreza se extendía a medida que el comunismo se esparcía por el país, no se vieron afectados. Tenían una casa bonita en donde tenían un estudio bíblico. También, una buena iglesia y en el 2008 tuvieron su primer bebé.

Cada año, venían a los Estados Unidos a una conferencia médica. En cada lugar donde se realizaba dicha conferencia, aprovechaban para visitar seminarios teológicos. En una de esas visitas, se enamoraron del Seminario Teológico de Dallas (DTS). Poco tiempo después, César le dijo a Vanessa que quería estudiar en el seminario. Las palabras de César fueron como un golpe en el estómago para Vanessa. «¡Absolutamente, no!», dijo Vanessa. «Tenemos nuestra vida hecha aquí». Vanessa recordó el pasaje de Mateo 19 y sabía que no podía ser un obstáculo en el llamado de su esposo.

Dos semanas después, obtuvieron visas estudiantiles y se despidieron de sus desconcertados familiares. Vanessa recuerda: «Cuando l legamos a Texas en agosto del 2010, se sentía como un horno. Nunca había sentido tanto calor». Ella veía la ciudad como el comienzo de un infierno. César por su parte, estaba en el paraíso. Todo lo que concernía con DTS le asombraba. Pero Vanessa abrumada con la nueva cultura, se sintió completamente sola mientras luchaba por criar a su hija.

«Extrañaba mi trabajo, la familia, los amigos, la casa, el clima y la comida venezolana», recuerda Vanessa. «Me sentía tan sola. Fui a clases, me uní a varios estudios bíblicos, pero no era suficiente. No me sentía feliz. ¿Por qué Dios le daba tanto gozo a mi esposo mientras a mí solo me daba la miseria?» Ella no le contaba a César lo triste que se sentía; no quería empañarle su felicidad.

Durante este tiempo, César viajaba a Venezuela cada seis semanas para trabajar. Después de una semana, regresaba con el dinero suficiente para mantener a su familia. Lamentablemente, la democracia en Venezuela cayó y un dictador cruel tomó el poder. El país se volvió irreconocible, lleno de crímenes, pobreza y tristeza. Aquellos doctores que antes ganaban US$500,000 al año, ahora solo ganaban US$10,000. César ya no podía costear los pasajes de avión y al tener solo visas de estudiantes, ninguno de ellos podía trabajar aquí.

Un día, Vanessa se dio cuenta que su cuenta bancaria estaba vacía. Ella pensó que César había transferido los fondos a otra cuenta. Pero cuando le preguntó, él cayó de rodillas llorando. Le contó que en su desesperación había puesto su confianza en un inversionista que los llevó a la ruina en tan solo tres días.

Vanessa recuerda: «Ese día nuestro mundo de desmoronó». Ella tenía otra cuenta bancaria con el dinero suficiente para mantenerse por un año y eso les causó pánico. No podían regresar a Venezuela y tampoco podían quedarse en Texas si no podían pagar los costos de los estudios en el seminario. ¿Cómo pudo Dios haberlos traído aquí solo para luego abandonarlos?.

Vanessa sabía lo que tenía que hacer: obtener un permiso de trabajo mientras que César terminaba sus estudios en el DTS. Sin saber dónde empezar, buscó en Google. Milagrosamente, después de dos meses logró obtener su visa de trabajo. Enseguida se puso a buscar empleo. De nuevo, gracias a la internet logró encontrar uno donde la esposa del jefe tenía familia en Venezuela. Para llegar a fin de mes, Vanessa trabajaba a la vez en otros dos trabajos y largos días de 16 horas. Ella comprendió entonces que, años antes, el Señor había comenzado a abrirle paso a ella, a César y a sus dos hijos.

Una persona en su iglesia le habló a Vanessa del ministerio del pastor Charles Swindoll. Actualmente, ella trabaja como diseñadora y estratega en jefe en nuestra oficina principal aquí en Texas. Al comienzo, ella no sabía quién era Carlos Zazueta, ni nuestro ministerio hispano, Visión Para Vivir. Pero un día escuchó la melodía de inicio del programa y la reconoció. Ella escuchaba el programa cuando vivía en Venezuela y lo escuchaba mientras viajaba hacia su trabajo.

En retrospectiva, Vanessa se ha dado cuenta que el Señor los sacó de Venezuela justo a tiempo. Las estadísticas muestran que actualmente, el 90% de los más de 31 millones de habitantes de Venezuela viven en la pobreza. En el año 2017, cada habitante perdió un promedio de 24 libras (11 kilos) de peso debido a la escasez de alimentos.1 La tasa de mortalidad infantil es dos veces mayor que la de los Estados Unidos.² Las enfermedades, la desnutrición y la tasa de mortalidad siguen aumentando. La inestabilidad política ha sido la causa de motines y violencia. Por varios años, Vanessa no podía comprender porque Dios les permitía pasar por épocas de tanta pena, pero ahora entendía que Dios les estaba rescatando de la situación en su país. El propósito principal todavía no lo conocen, pero ellos han descubierto la verdad expresada en 2 Crónicas 16:9:

«Porque los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente suyo».

Vanessa y César siguen orando por Venezuela, donde solo el Evangelio puede derrotar la violencia y el abuso de autoridad. Ella dice que muchas personas conocen de Dios, pero ese conocimiento es solamente algo emocional. Poca gente estudia las Escrituras. Necesitan que les enseñen a estudiar y poner en práctica la Palabra para que puedan vivir con esperanza. . . y es por eso que Visión Para Vivir es muy importante.

Visión Para Vivir comenzó en 1987 en Quito, Ecuador. En la actualidad, nuestro programa se puede escuchar en 22 países, incluyendo Venezuela. Del mismo modo que Vanessa y César, nuestro pastor, Carlos A. Zazueta, dice que nunca se hubiera imaginado el camino que Dios tenía para él. Nacido en México, se mudó a Dallas, Texas, donde obtuvo su maestría y doctorado del DTS.

En el año 2010, conoció a su esposa, Karla, y en el 2011, el pastor Swindoll, ofició su boda. Y hace unos meses adoptaron a su bellísimo bebé, Charles Asher, en China.

Vanessa, César, Carlos y Karla son ejemplos claros de cómo «los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente suyo». Y ciertamente Karla y Carlos lo confirmaron al poder abrazar por primera vez a su hijo Asher. Dios había buscado por todo el mundo para elegir a Carlos y Karla para que fueran los padres de este bebé.

El Señor ha abierto las puertas para que proclamemos Su verdad en español. Y continúa expandiendo el ministerio de Visión Para Vivir de tal forma que, a través de la tecnología, todo hispano parlante pueda recibir la esperanza que trae la Palabra de Dios.

El pastor Carlos nos dice: «La lección más valiosa que he aprendido en el ministerio es que uno nunca puede ser demasiado pequeño para que Dios lo use. . . solo demasiado grande». Dios conoce el plan para los que le siguen. Él sabe exactamente cómo cumplir la gran comisión en todo el mundo al igual que lo hizo con Sus primeros once discípulos. Dios conoce los pasos exactos que nuestro ministerio debe dar para expandir nuestra misión y las personas exactas que nos ayudarán en oración y en apoyo financiero.

El Señor recorre toda la tierra buscando aquellos cuyos corazones están completamente comprometidos con Él. . . ¿Estará usted listo cuando Él le llame? ¡Únase a Visión Para Vivir para ser parte de lo que Dios está haciendo por medio de este ministerio! Su ofrenda de cualquier cantidad nos ayuda a continuar llevando la esperanza que muchos necesitan.

El Señor Conoce Nuestros Caminos

 1. Reuters, “Venezuelans are starving amid economic crisis, food shortages,” New York Post (February 22, 2018), https://nypost.com/2018/02/22/venezuelans-are-starving-amid-economic-cri... (consultado el 16 de marzo de 2018).

2. Central Intelligence Agency, “The World Fact Book: South America: Venezuela,” Central Intelligence Agency, https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/ve.html (consultado el 16 de marzo de 2018).

Acerca del Autor

Visión Para Vivir

Visión Para Vivir es el ministerio de enseñanza bíblica de los pastores Charles R. Swindoll y Carlos A. Zazueta.

El ministerio está comprometido a la excelencia en la comunicación de las verdades de la Escritura y la persona de Jesucristo...