Palabras Para Vivir

11 Julio 2017

Del abatimiento al éxtasis
por Charles R. Swindoll

Salmo 13

La lucha de David con el abatimiento se hizo muy intensa, quizás eso fue lo que lo impulsó a escribir la canción que conocemos hoy como el Salmo 13. Con seguridad no podemos saber que era lo que le estaba pasando al rey poeta. Lo que sí sabemos, sin embargo, es que algunos de los días más difíciles de David ocurrieron antes de que él fuera promovido oficialmente al trono de Israel. Dios lo estaba preparando para una tarea inmensa y él utilizó varias pruebas para moldearlo en hombre de madurez y de fuerza interna. Creo que sería útil si leemos el primer libro de Samuel para entender cuáles fueron esas circunstancias que llevaron a David a escribir esta canción (Vea 1 Samuel 18: 9-15, 28-29; 20: 30-33).

La historia nos dice que él acababa de matar a Goliat de Gat. Por ende, los filisteos habían sido derrotados y David se había convertido en el héroe más famoso de su tierra (aun cuando todavía era un jovencito). Como resultado, el pueblo empezó a cantarle elogios, lo que hizo que el rey Saúl se llenara de envidia. Saúl odiaba la popularidad de David. Como resultado, Saúl llegó a un nivel de hostilidad tal que su único objetivo era asesinar a David. Se acabó la armonía y comenzó el abatimiento.

Piénselo. Desde ese momento, David se convirtió en la meta del plan diabólico de Saúl. Aun cuando David era inocente ante Dios y seguía siendo leal al rey Saúl, él tuvo que huir, literalmente, para salvar su vida y se fue a vivir a las colinas de Judea como un fugitivo por más de doce años, ¿se imagina?

David, siendo literalmente perseguido por el maniático de Saúl, con seguridad debió haber pasado  momentos de duda. Con frecuencia, David estaba solo y lo único que podía hacer era dirigirse a Dios en sus momentos de abatimiento. Allí estaba, el ungido rey electo, viviendo como un animal en el desierto, y huyendo por su vida (Eso desilusionaría a cualquiera). Me puedo imaginar a David escondido entre varios arbustos o debajo de alguna roca, sucio y abatido y preguntándose cuándo sería el final.

Con un escenario así, el Salmo 13 tiene mucho sentido. Al igual que muchos de los "salmos de lamento" esta es una canción dirigida a Dios, una oración que consiste en seis versículos que van en crescendo hacia un clímax. Comienza en el hoyo del abatimiento y concluye en la cima del éxtasis. Esta es la forma en que yo escribiría el bosquejo de la canción de abatimiento de David:

I. David de cara al suelo. Pensando en su miseria y quejándose de su situación. (vv. 1-2).

A. David se enfoca en la profundidad de la prueba.
B. David se enfoca en la duración de la prueba.
II. David de rodillas. Llevando su carga al Señor y admitiendo su propia dependencia de él. (vv. 3-4).
III. David de pie. Regocijándose y cantando (vv. 5 -6).

Afirmando el alma
Mientras analiza las etapas del sufrimiento de David expresadas en la canción, ¿dónde se encuentra usted en este momento? ¿"De cara al suelo", "de rodillas", o "de pie"? En base a su respuesta, ¿qué le diría usted a alguien que se encuentra en una de esas etapas?

 

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.