Palabras Para Vivir

Aliado inesperado
por Charles R. Swindoll

Hechos 5:33-38

El comentarista William Barclay llama a Gamaliel un “aliado inesperado”. En medio de los ánimos caldeados y de la irracionalidad, este sabio y veterano maestro se puso de pie tranquilamente y advirtió: “Tengan cuidado con esto. No se apresuren a condenar”. Les dijo: “Apartaos de estos hombres y dejadles ir. Porque si este consejo o esta obra es de los hombres, será destruida. Pero si es de Dios, no podréis destruirles. ¡No sea que os encontréis luchando contra Dios!” (Hechos 5:38, 39).

El joven fariseo no podía creer lo que había oído. “El deber de este hombre era ser un vocero del judaísmo. Me enseñó mucho de lo que sé del judaísmo y de la ley. Me adiestró para hacer precisamente lo que estoy haciendo. ¡Maestro Gamaliel, usted se volvió loco”.

Pablo, por supuesto, no tenía manera de saber que sería esta clase de tranquilo razonamiento lo que le mantendría cuerdo cuando tuviera después que llevar la antorcha de Cristo. Se recordaría a sí mismo que quienes luchaban contra él estaban en realidad luchando contra Dios. Pero en ese momento, él no sabía nada de eso. Estaba hecho una furia, una furia asesina. No podía creer que el sanedrín siguiera ese tranquilo consejo y pensara en aflojar la mano con esos infieles. Pero eso fue exactamente lo que hicieron.

Si me permite usted un momento de digresión aquí, pienso que Pedro siguió vivo entonces y en los años siguientes, gracias a la sabia intervención de Gamaliel. Creo que este “aliado inesperado” le salvó la vida. Saulo y el resto de los otros habrían lapidado a todo el gruño de creyentes; pero Dios intervino misericordiosamente por medio de Gamaliel. Utilizó a un sabio profesor para preservar las vidas de quienes después tendrían un rol estratégico en la formación de su Iglesia. Recuerde esto cuando sienta que sus circunstancias se han vuelto irremediables. No importa lo que usted enfrente, Dios sigue teniendo el control, obrando de manera silenciosa y soberana de acuerdo con su plan perfecto. Él tiene sus Gamalieles esperando entre bastidores. En el momento preciso, cuando sus palabras tendrán el mayor impacto, estos saldrán de las sombras al escenario para pronunciar sus palabras salvadoras.

No importa lo que usted enfrente, Dios sigue teniendo el control.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.