Palabras Para Vivir

El antídoto contra la aprensión
por Charles R. Swindoll

Filipenses 4:6-7

La aprensión está en todo lugar. Aunque la aprensión no es tan desesperante como la preocupación, puede en ciertos momentos, sentirse igual. No es lo suficientemente fuerte para causar temor, pero tampoco lo suficientemente débil como para parecer algo gracioso. Es una mezcla de emociones y todos la hemos experimentado alguna vez. A decir verdad, la aprensión es evidencia clara de que somos humanos. Pero lamentablemente, es algo que asfixia nuestros sueños colocando una almohada encima de nuestra fe.

El apóstol Pablo rehusaba huir cuando la aprensión lo emboscaba. Él reconocía su presencia pero se mantenía firme con la misma exhortación que le daba a los filipenses:

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho.  Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7)

La aprensión es intimidante hasta que la determinación piadosa se levanta y la obliga a bajar la cabeza. Especialmente cuando esa determinación ha sido comisionada por el Rey de reyes.

Adaptado de el libro por Charles R. Swindoll Responde a Mi Clamor (Worthy Latino, Una división de Worthy Media, Inc., Brentwood, TN, 2014). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.