Palabras Para Vivir

Convertir la Amargura en Dulzura
por Charles R. Swindoll

Mateo 18:23-35

El libro de Hebreos dice que una «raíz de amargura» puede surgir y causar problemas (12:15). Es un hecho que nadie puede alimentar la amargura y al mismo tiempo tratar de ocultarla. A veces pensamos que podemos ocultar nuestra amargura, pero no podemos. Y lo que es peor, usted la víctima de la amargura, será el más miserable.

Considere la parábola de Jesús que se encuentra en Mateo 18:23-35. Se trata de un hombre que rehusó perdonar a su amigo aun cuando él mismo había recibido el perdón de una deuda enorme. La parábola dice que cuando él rehusó perdonar a su amigo, ese hombre fue «entregado para que fuese torturado» (v. 34). Jesús concluye con la siguiente frase: «Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano» (v. 35).

Jesús dijo que aquellos que rehúsan perdonar—nosotros los que vivimos en amargura—nos volveremos víctimas de la tortura; una tortura interna debido al tormento de toda clase de pensamientos y sentimientos.

Recuerde, Jesús le estaba hablando a sus discípulos, no a los no salvos. Los cristianos sufrimos terriblemente hasta que aprendemos a perdonar a otros… aun cuando los otros estén equivocados.

No podemos entender por qué Pablo puso a la amargura primero en la lista de Efesios 4:31-32: «Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia. Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo».

Por su propio bien, le insto a que se deshaga de toda amargura.

Debemos diligentemente eliminar cualquier raíz de amargura. Hagámoslo en este momento.

A veces pensamos que podemos ocultar nuestra amargura, pero no podemos. —Charles R. Swindoll

Adaptado de el libro por Charles R. Swindoll, Responde a Mi Clamor (Worthy Latino, Una división de Worthy Media, Inc., Brentwood, TN, 2014). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.