Palabras Para Vivir

6 Septiembre 2017

Descanse en la fidelidad de Dios
por Charles R. Swindoll

Salmos 54

Cuando el lamento de David sobre el afán de las personas difíciles concluye, David se deshace de su amargo resentimiento y encuentra descanso en la fidelidad de Dios. David ha mencionado sus enemigos, ha reconocido sus pecados y ha cedido su derecho a hacer justicia por sí mismo, entregándolas en mano de Dios. Como resultado, David encuentra la paz. La tensión de, "destrúyelos por tu verdad" se convierte en la tranquilidad de, "voluntariamente te ofreceré sacrificios". David ha descubierto la serenidad que se obtiene al permitir que Dios sea Dios.

Voluntariamente te ofreceré sacrificios.
Daré gracias a tu nombre, oh Señor, porque es bueno (v. 6).

El concepto de entregarse es difícil de entender en nuestra cultura. Se confunde fácilmente con la idea de "rendirse" y lleva la implicación de aceptar la derrota. Es por eso que comúnmente pensamos que rendirse es un término de guerra donde uno de los lados acepta su derrota ante el enemigo. Pero en este caso, David se estaba rindiendo ante su aliado. Isaías 55:8-9 dice que sus caminos son inescrutables y difíciles de entender. No obstante, Él está con nosotros. Él está de nuestro lado. Por lo tanto, estamos dando un gran paso cuando en vez de enfrentarnos a las personas problemáticas decimos: "Gracias, Señor, por esta experiencia dolorosa de ser calumniado, malentendido y maltratado". David finalmente llegaba a esa comprensión. Él podía darle gracias a Dios, en medio de una adversidad continua.

Déjeme aclararle que David no estaba viviendo en negación. Él no intentaba manufacturar buenos sentimientos acerca de sus enemigos. David no estaba excusando el pecado de sus enemigos ni tampoco intentaba vengarse de ellos. David decidió enfocarse en la fidelidad de Dios en vez de permitir que su mente se consumiera por la maldad de los demás, su motivación y su propia idea de lo que la justicia de Dios iba a hacerles. David no hizo eso David. Él decidió entregarse asimismo en adoración. Al hacerlo, él pudo decir: "Daré gracias a tu nombre, oh Señor, porque es bueno". Sus problemas continuaban y sus enemigos no se habían marchado, mas David podía decir que el nombre y la obra de Dios eran buenos.

Afirmando el alma
Una vez más revise la lista de las personas problemáticas. Al lado de cada nombre, piense en la forma en que Dios puede utilizar ese comportamiento problemático para hacer que su propia vida sea mejor (Romanos 8: 28) ¿De qué forma Dios puede usar a las personas para transformar su carácter? Con ello, usted no está excusando el carácter de esas personas problemáticas; lo que está haciendo es reconocer la fidelidad de Dios en cada circunstancia.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.