Palabras Para Vivir

16 Marzo 2017

Elementos sorpresivos
por Charles R. Swindoll

Hechos 9:10-21

Las sorpresas son siempre parte de cómo Dios actúa. En el caso de Saulo, la sorpresa vino en forma de una luz del cielo, haciendo en él una transformación que cambió su vida. Para Ananías, fue una orden del Señor aparentemente irrazonable e ilógica.

Si usted está esperando que el Señor se lo comunique todo antes, nunca dará el primer paso para obedecer Su voluntad. Usted tiene que estar preparado para confiar en el plan de Dios, sabiendo que ese plan estará lleno de sorpresas. Las sorpresas son siempre parte de cómo Dios actúa. Las sorpresas siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe. Si usted encuentra elementos sorpresivos en la voluntad de Dios, debe ejercitar su fe al máximo. De lo contrario, dará bandazos en la dirección equivocada. A veces, el plan de Dios le asustará, o se verá intimado por Sus demandas. Otras veces se sentirá decepcionado. Por ejemplo, cuando Dios le dice que no, que espere, o que no haga nada, usted querrá discutir. Decidirá luchar. Intentará negociar. Se enojará. Pero cuando su fe se ponga en acción, ninguno de estos impulsos le controlará. La fe dice: “Puedo hacer esto. Confío en ti, Señor. No lo entiendo todo, pero confío en ti plenamente. Vamos a hacerlo”.

Es muy posible que Dios le tenga reservado un cambio importante en un futuro cercano. Después de haber vivido casi 70 años en esta tierra, y de haber pasado 50 de esos años estudiando y aprendiendo más de las cosas de Dios, puedo decirle que su voluntad para nuestras vidas está llena de sorpresas. Él tiene más cambios en mente para nosotros que lo que podernos imaginar, y no todos son geográficos.

Muchos son ajustes en cuanto a actitud. Algunos consisten en sacarnos de nuestra agradable rutina para que toquemos las vidas de personas que nunca habíamos conocido antes. O puede tratarse de un viaje a otra parte del país, o de un ministerio transcultural que requiere un grado de fe que no habíamos ejercido en el pasado. Tenga cuidado de no apegarse mucho a donde se encuentra ahora, ya sea física, emocional, espiritual o geográficamente. Si el Señor quiere que usted experimente un cambio, le aconsejo seriamente que lo acepte, no importa los riesgos. Si Él le guía a tener un cambio, cambie, aunque sea difícil. Las sorpresas que Dios nos da siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe.

Las sorpresas siempre aumentan nuestra necesidad de tener más fe.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.