Palabras Para Vivir

8 Agosto 2017

Enfrentando el temor con alabanza
por Charles R. Swindoll

Salmos 27

En tanto que David enfrentaba sus temores y los expresaba a Dios en el Salmo  27, él comenzaba adorando y celebrando el poder y la fidelidad de Dios.

Declaración de alabanza

El versículo clave de toda la canción es el versículo 1. Consiste de dos oraciones similares y le une preguntas.

"El Señor es mi luz y mi salvación…El Señor es la fortaleza de mi vida". David dice, interesantemente, que Dios es todo esto. El Señor no sólo provee estas cosas. En otras palabras, el salmista se enfoca en los atributos de Dios más que en sus obras. David le conocía de manera personal. Para David, el Señor era un amigo y un ayudador muy personal. Era omnipresente, no una deidad distante, impersonal y abstracta, escondida en las nubes. David veía a Dios como un compañero fiel.

Debido a la presencia de Dios, algo que para David era más importante que cualquier otra cosa, la pregunta fluye fácilmente: "¿De quién temeré?... ¿de quién me he de atemorizar?"

En este versículo, el término hebreo que se utiliza con la palabra, "temeré" es la palabra "yarah". Esta palabra es diferente a la palabra, "atemorizar" que parece en el segundo renglón y que es menos común. La palabra hebrea es, "pachad" y significa sentirse abrumado y lleno de preocupación. Dios era tan importante en la vida David, tan impresionante y tan significativo que para él no había nada ni nadie que le causara temor.

A mí me estimula saber que el Salmo 23 dice: "nada me faltará". Que el Salmo 26 dice: "no vacilaré". Y ahora el Salmo  27 dice: "no temeré". En cada caso, el compositor sabe que lo que le hace falta solamente lo encuentra en la presencia y  en la provisión de Dios.

Después de considerar la suficiencia de su Dios, David recuerda los triunfos pasados del Señor sobre sus enemigos.

Cuando se acercaron a mí los malhechores,
mis adversarios y mis enemigos
para devorar mis carnes
tropezaron y cayeron.
Aunque acampe un ejército contra mí,
mi corazón no temerá.
Aunque contra mí se levante guerra,
aun así estaré confiado. (vv. 2 -3)

Note los temores potenciales: "malhechores… adversarios… enemigos… un ejército… guerra". Ese es un escenario lúgubre. Note también que no eran simples posibilidades; eran realidades. Él comienza el versículo 2 diciendo: "cuando" en vez de la frase "en caso". David tuvo que enfrentar esos peligros.

Observe dos cosas. Primero, analice la intensidad del conflicto. El versículo 2 dice que los malhechores venían a devorarlo (v. 2); el ejército había venido a acampar contra él (v. 3); la guerra se vino contra él. Éstas no son expresiones de una aflicción momentánea.

Segundo, analice la reacción de salmista en la última frase del versículo 3. A pesar de esos peligros, ya sean pasados o futuros, David dice: " aun así estaré confiado". El original hebreo literalmente utiliza el verbo en su forma presente: "estoy confiado". Él había enfrentado el peligro en el pasado. El peligro seguía siendo inminente y los días difíciles se veían en el horizonte. David tenía motivo para estar temblando pero él se mantuvo firme.

El término hebreo, "confiado", que utiliza David no significa un atributo de valentía o autoconfianza, humanamente hablando. El concepto más bien refleja confianza y seguridad. Su contraparte árabe significa tirarse de cara al suelo, caer a tierra. Lo que quiero decir es que el origen de la confianza de David y su estabilidad no se encontraba en su propia fuerza sino más bien en Dios. Su Señor era la única fundación de una estabilidad sólida. ¡Dios es el fundamento inconmovible!

Hudson Taylor, el valiente misionero que pasó su vida llevando el evangelio a China, escribió lo siguiente mientras estaba luchando con grandes dificultades y presiones: "No importa cuanta presión exista. Lo que importa es lo que esa presión hace. Te separa de Dios o más bien te acerca a su corazón".

Afirmando el alma
¿Por qué piensa que alabar a Dios en medio de circunstancias atemorizantes puede ser útil? Piense en aspectos prácticos y teológicos. ¿Puede recordar momentos en su propio pasado cuando Dios le rescató del peligro? ¿Escribió sobre ello en un diario? Puede que le sirva después.

Adaptado del libro, Viviendo los Salmos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2013). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright
© 2017 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.