Palabras Para Vivir

Llamar Pecado al Pecado
por Charles R. Swindoll

Daniel 9:8-10

Oh Señor, nuestra es la vergüenza del rostro, y de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. Al Señor nuestro Dios pertenece la compasión y el perdón, porque nos hemos rebelado contra él, y no hemos obedecido la voz del Señor nuestro Dios para andar en sus enseñanzas, que él puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas. —Daniel 9:8-10

Hace varios años explotó una bomba en los Estados Unidos. Esta explosión fue causada por el doctor Karl Menninger. Su nombre es sinónimo de ciencia y psiquiatría. Este respetado y competente pionero de la profesión tuvo las agallas de volver a introducir la palabra pecado en el vocabulario de la nación. Su libro, ¿Qué sucedió con el pecado? (Whatever Became of Sin?), impactó y causó revuelo entre sus colegas.

En el occidente todo era relativamente tranquilo al igual que en el oriente. Estábamos recuperándonos de las heridas causadas por los motines callejeros, las rebeliones en las universidades, y los asesinatos políticos de la década de los sesenta. Seguíamos aguantando una guerra prolongada en el sureste de Asia… y estábamos alertas a las amenazas en las calles de Israel. La mayoría de nosotros detectaba que se avecinaban problemas… que algo andaba mal. Pero nadie se atrevía a llamar al pan, pan. Y mucho menos llamarle pecado. ¡Qué horror! Decir eso podría considerarse anticuado. Una vez que Menninger tuvo la osadía de decirlo, más y más personas comenzaron a analizarlo y algunos a cambiar. Algunos hoy día hasta están dispuestos a admitir que la humanidad es depravada.

Esto me recuerda a la historia ficticia de dos tribus de indios en el desierto de Nuevo México comunicándose mutuamente por medio de señales de humo. Repentinamente una gran columna de humo apareció en el horizonte y siguió aumentando hasta llegar a unos treinta y dos kilómetros de altura. Ninguna de las tribus había visto algo así anteriormente, ni tampoco el mundo. Eran exactamente las 5:30 a.m. del 16 julio de 1945—se estaba realizado la primera prueba de la bomba atómica. Uno de los indios se inclinó sobre su compañero, sacudió la cabeza y comentó: «¡Guau! ¡Me hubiera gustado haber dicho todo eso!»

Menninger encendió el fuego años atrás. Que su tribu aumente.

Adaptado de el libro por Charles R. Swindoll, Responde a Mi Clamor (Worthy Latino, Una división de Worthy Media, Inc., Brentwood, TN, 2014). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.