Palabras Para Vivir

Más Días en Sus Días
por Charles R. Swindoll

Isaías 55:8-9

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, declara el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. —Isaías 55:8-9

Después de asistir al servicio fúnebre de un amigo que murió de cáncer en el hígado, me puse a pensar en cómo debemos reaccionar cuando nuestra vida ha sido traspasada por una flecha de aflicción. No me refiero a un dardo pequeño si no a una flecha que ha traspasado las zonas vitales.

Mi amigo no se puso en una esquina a marcar sus días en un calendario. Por el contrario, cuando recibió la noticia decidió aprovechar al máximo cada día que le quedaba. Su doctor le dijo que probablemente moriría antes del Día de Acción de Gracias (último jueves de noviembre). Él respondió: «¿Quién lo dice?» No solamente vivió más allá del Día de Acción de Gracias, sino que también hizo una fiesta en Navidad, en Semana Santa, un gran festejo el Día de la Independencia de los Estados Unidos (4 de julio), y hasta estaba planeando el siguiente Día de Acción de Gracias. Supe que hasta había sacado una cita con el dentista. Esa clase de actitud enfatiza una de mis filosofías de la vida: «Al ser traspasado por una flecha, no busque más días para su vida, sino más vida para sus días». Olvídese de la cantidad. Preocúpese por la calidad. Si vemos más allá del dolor, nuestra perspectiva será increíble. Las flechas no cambiarían nuestro rumbo. Simplemente, profundizarían nuestro carácter.

¿Qué flecha le ha traspasado recientemente? ¿Le han dado la noticia de una enfermedad terminal? ¿Dolor físico? ¿Trato injusto? ¿Calumnias? ¿Problemas en el hogar? Le aconsejo que no pierda el tiempo curándose las heridas o preguntándose por qué. Tome la decisión de hacer lo que hacía antes, pero viva al máximo. Recuerde, no busque más días para su vida sino más vida para sus días.

Las flechas no son más que los reveses momentáneos que nos ayudan a reagruparnos, renovarnos y recargarnos—así que, sigamos adelante. Incluso, ¡hasta podríamos arreglarnos los dientes!