Palabras Para Vivir

Un Plan de Juego Alternativo
por Charles R. Swindoll

Lucas 8:15

Pero la semilla en la tierra buena, estos son los que han oído la palabra con corazón recto y bueno, y la retienen, y dan fruto con su perseverancia. —Lucas 8:15

¿Está usted pasando por momentos difíciles en estos días? ¿Se ha sentido tentado a rendirse si las cosas no cambian? ¿Se ha preguntado por qué cada vez más personas no siguen sus convicciones? Créame, lo entiendo. Permítame sugerirle un plan alternativo que aprendí del rey David durante una de sus pruebas más difíciles.

Israel había ganado una victoria, pero David había perdido a su hijo en el proceso. Antes de que los dos pudieran reconciliarse, el rebelde Absalón fue asesinado repentinamente. El dolor de David solo puede ser comprendido totalmente por aquellos que han perdido un hijo o una hija. Trate de imaginar el momento inmediatamente después de que David supo la noticia.

Su luto lo inmovilizó, haciendo que los héroes de la guerra regresaran y no tuvieran una bienvenida real. Al igual que muchos veteranos de Vietnam, los soldados hebreos no recibieron ningún honor cuando regresaron a casa. El dolor del rey eclipsó la victoria de la nación. El general Joab reprobó a David por su actitud. Joab le dijo a David que si él no afirmaba a aquellos soldados que habían peleado por él, pronto se volverían contra él (2 Samuel 19:5-7).

Debemos darle mérito a David porque él escuchó a Joab. Dios lo llamó para gobernar como un ejemplo de entrega desinteresada ante el pueblo, aun en medio de la pérdida personal. David tuvo una perspectiva mayor y encontró la suficiente fortaleza para seguir adelante a pesar del gran dolor. Aguantó sus lágrimas, volvió a su tarea como rey y la nación se regocijó. Lo mismo debemos hacer nosotros. Pero, ¿cómo hacerlo?

Este es el plan alterno: seguimos adelante dándonos cuenta de que nuestro llamado se encuentra en una posición más alta que nuestro dolor personal. Usted puede seguir adelante. Realmente puede hacerlo. Créame. Necesitará un mayor esfuerzo, de eso no hay duda. Necesitará de mucho valor y fe. Rinda su vida al plan de Dios y siga adelante.

Rinda su vida al plan de Dios y siga adelante.—Charles R. Swindoll