Palabras Para Vivir

27 Julio 2018

Poner en práctica la memorización
por Charles R. Swindoll

Proverbios 4
Proverbios 6
Proverbios 7
Proverbios 22

Hace muchos años, antes de que la imprenta e Internet hicieran que la información estuviera a la mano, las personas memorizaban, palabra por palabra, aquello que consideraban útil. Debido a la producción en masa de libros, la memorización ha ido en declive. En la actualidad, con Internet en el bolsillo de las personas, el hábito de la memorización casi se ha extinguido. Aun así, el cerebro humano sigue siendo una creación maravillosa, capaz de almacenar pasajes significativos de la verdad divina. Así que permítame concluir esta semana con tres consejos prácticos que me han ayudado en mi propio programa de memorización de la Escritura.

Primero, es mejor aprender pocos versículos perfectamente que muchos a la ligera. Aprenda la cita, como así también todas las palabras tal como aparecen en el versículo. No vaya a otro versículo hasta que pueda decir de manera exacta el versículo que aprendió sin ver la Biblia.

Segundo, repase con frecuencia. El mayor secreto para una buena memorización es la repetición. El cerebro está diseñado para almacenar habilidades y utilizamos la memoria para practicar esas habilidades. Piense en algún talento que haya adquirido desde hace muchos años, tal como manejar un auto. Después de varios años de esta habilidad, casi no hay que pensar mucho sobre lo que hacemos detrás del volante; el manejo se ha vuelto algo natural, casi una función inconsistente del cuerpo. Con la constante repetición, la habilidad de recitar un versículo se vuelve muy natural.

Tercero, utilice el versículo que memorizo. El propósito de memorizar la Biblia debe ser práctico y no meramente académico. ¿Qué valor tiene recitar una docena de versículos acerca de la tentación si cae en ella constantemente? Utilice sus versículos en oración, en conversaciones con las personas, en su correspondencia y, ciertamente, en la enseñanza. Utilice esos versículos memorizados con sus hijos y con su esposa o esposo. Dios bendecirá su vida y la de ellos al ver cómo Su Palabra hace que sea una mejor persona. Isaías 55:10 y 11 dice:

“Porque como la lluvia y al nieve descienden del cielo
y no vuelven allá sino después de haber saciado la tierra
y de haberla hecho germinar,
producir y dar semilla al que siembra y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
No volverá a mí vacía,
sino que hará lo que yo quiero,
y será prosperada en aquello para los cuál la envié”.

Reflexión
¿Se siente atrapado en el afán del analfabetismo bíblico? La memorización de la Escritura es un buen lugar para comenzar. Existen muchos programas para memorizar la Escritura pero le ampliamente el programa de los Navegantes: “Sistema de memorización por tema”. Lo hice cuando era infante de marina, durante mi época en Okinawa.

 

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.