Palabras Para Vivir

28 Julio 2018

Profundizando en las Escrituras
por Charles R. Swindoll

Proverbios 4
Proverbios 6
Proverbios 7
Proverbios 22

La memorización, es solo una de muchas formas de interactuar con la Escritura.

Primero debemos escuchar la Escritura. Este es el método más sencillo y a la vez más difícil de aprender los preceptos y los principios bíblicos. Existe una gran cantidad de maestros y predicadores de la Biblia confiables alrededor del mundo. Tenemos iglesias y escuelas, buenos programas de radio y televisión, grabaciones en audio y video, y una innumerable cantidad de recursos en Internet que se especializan en la instrucción bíblica. Con excepción de aquellas personas que tienen limitaciones físicas en sus oídos, no hay persona en el mundo que tenga la excusa de no oír la Palabra de Dios.

Segundo, podemos leer la Escritura. Escuchar la Palabra de Dios puede fácilmente convertirse en un encuentro pasivo con la Biblia, sin embargo, leer requiere una participación más personal, una mayor inversión de energía. Aquellas personas que desean crecer en su caminar espiritual compran una Biblia y la leen. Existen muchas versiones, paráfrasis y estilos en las librerías cristianas. Además, el Internet ofrece acceso gratuito a prácticamente cualquier traducción de la Biblia disponible. Una buena forma de aprovechar la lectura es considerar una Biblia “anual”. Me refiero una Biblia que traiga un plan para leer los sesenta y seis libros de la Escritura en un año.

Tercero, podemos estudiar la Escritura. Aunque yo prefiero la lectura de una Biblia impresa, muchas personas han descubierto la conveniencia de los recursos bíblicos electrónicos. Esta clase de estudio bíblico tiene sentido ya que considera que casi todos utilizamos las computadoras. Algunos de los mejores programas electrónicos hacen de la lectura algo increíble al integrar la Escritura con vínculos a diccionarios, mapas, enciclopedias, fotografías, diagramas y comentarios. Hacer clic en una palabra desconocida nos trae una riqueza de información al monitor; uno puede dedicar toda una tarde a descubrir el origen y el significado de un solo versículo. Si combina esta clase de estudio o curso en línea de los buenos programas que ofrecen en las iglesias, podrá estar preparado para enfrentar cualquier desafío espiritual.

Cuatro, podemos memorizar la Escritura. Aprender versículos de memoria es la mejor forma de deshacernos de pensamientos impuros y desmoralizadores. Siendo honesto, no conozco una forma más efectiva de desarrollar una mentalidad bíblica y de acelerar el crecimiento espiritual que el aprendizaje de la Escritura.

Quinto, podemos meditar en la Escritura. En tanto que leemos, oímos y estudiamos la Palabra de Dios, nuestra mente se convierte en un depósito de principios bíblicos. Podemos analizar, personalizar y aplicar estos principios a nuestra vida, ya que están guardados en nuestros corazones. En esos momentos de meditación, podemos permitir que la Palabra hable a nosotros, nos exhorte, nos consuele y nos transforme. Dice Hebreos capitulo 4:12,13:

“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. No existe cosa creada que no se manifiesta en su presencia. Más bien, todas están desnudas y expuestas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”.

Reflexión
Considere las diferentes actividades que pueden desarrollar un conocimiento de la Escritura y ponga al lado el número de minutos que dedica a ello cada semana.

Escuchar la Palabra
Leer la Palabra
Estudiar la Palabra
Memorizar la Palabra
Meditar en la Palabra

Adaptado del libro, Viviendo los Proverbios  (Editorial Mundo Hispano, 2014). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.