Palabras Para Vivir

¿Es realmente la gran cosa?
por Charles R. Swindoll

Efesios 4:4-6

Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos. —Efesios 4:4-6

¿Se ha preguntado alguna vez si la iglesia es realmente la gran cosa? Yo lo he hecho. Lo que quiero decir es que, comparado a las entusiastas mentes científicas, educativas y políticas que impactan a la humanidad, ¿qué tan importante pueden ser unas cuantas docenas de personas que se reúnen en un edificio para cantar alabanzas y escuchar predicaciones?

A menos que hayamos eliminado Mateo 16:18 de nuestras Biblias, todavía dice lo que Jesús dijo. Este versículo contiene una promesa de que la iglesia es el proyecto personal de Dios, y por ello, será invencible perpetuamente. Esto significa que todas las demás cosas que parecen importantes, sin importar lo impresionantes o intimidantes que puedan ser, algún día pasarán y serán reemplazadas.

Hace unos años escuché a mi gran amigo, Jay Kesler dar una charla titulada: «Por qué creo en la iglesia local». Quiero compartirle sus cinco razones.

Primero, ¿dónde más va a escuchar la verdad acerca de la muerte, el juicio, las relaciones, el significado de la vida y el destino eterno?

Segundo, la iglesia le da dignidad a la humanidad en una época cuando la humanidad se ha perdido en una búsqueda sin sentido por el ego.

Tercero, le provee una brújula moral a una sociedad inmersa en el relativismo.

Cuarto, en la iglesia las personas se preocupan desinteresadamente, ya que el Espíritu de Dios obra en ellas, uniendo sus vidas.

Quinto, más que cualquier otra institución, la iglesia ha creado escuelas, hospitales y organizaciones de ayuda.

Ahora bien, la iglesia no es perfecta (usted y yo somos parte de ella, ¿cierto?), y no siempre ha modelado su mensaje. Pero cualquier cosa que ocupa el segundo lugar después de la iglesia sigue manteniéndose muy por debajo de la ella.

Generalmente, el domingo es cuando el cuerpo o y la cabeza se unen para celebrar esta unión misteriosa donde personas ordinarias como nosotros se reúnen alrededor de nuestro Dios preeminente. No,importa la opinión que tengan los demás de ella, si es algo que Dios ha elegido, realmente es la gran cosa.

Adaptado del libro por Charles R. Swindoll, Responde a Mi Clamor (Worthy Latino, Una división de Worthy Media, Inc., Brentwood, TN, 2014). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.