Palabras Para Vivir

Tiempo para Descansar
por Charles R. Swindoll

Salmos 62:7-8

En Dios descansan mi salvación y mi gloria; la roca de mi fortaleza, mi refugio, está en Dios. Confiad en él en todo tiempo, oh pueblo; derramad vuestro corazón delante de él; Dios es nuestro refugio. —Salmos 62:7-8

Hay más en la vida que solo andar de prisa.

Nunca olvidaré el día en que mi esposa y yo tuvimos que quedarnos en casa porque había nevado. La lluvia alrededor de la costa se había convertido en nieve en las montañas. La temperatura registraba dígitos bajo cero. El viento, afuera de las ventanas, soplaba a más de cuarenta millas por hora. Y por si eso fuera poco, se fue la electricidad.

Sin luz, sin calor y sin teléfono. Lo único que podíamos usar era una chimenea una vieja lámpara de gas y una linterna. Estuvimos así aproximadamente veinticuatro horas. Los proyectos que íbamos a realizar tuvieron que posponerse. Tuvimos que sentarnos frente a la fogata para calentarnos. Por un rato yo seguía pensando cómo resolver el problema. Finalmente, me di cuenta (después de hablar con mi esposa) que lo que parecía, a primera vista un problema, se había convertido más bien en una bendición.

Pudimos conversar profundamente sin la preocupación del tiempo, sin ninguna interrupción y sin ninguna fecha límite. La vida parecía haber hecho una pausa que nos indicaba que debíamos descansar, a pesar de la agenda que teníamos preparada.

La nieve en las ventanas se había congelado y yo miraba las llamas de la hoguera. Recordé en ese momento una frase de Salomón: «No es de los ligeros la carrera» (Eclesiastés 9:11). Claramente era la voluntad soberana del Padre que nosotros dejáramos la prisa y lo que estábamos haciendo para que sencillamente descansáramos. Eso hicimos y debo admitir que me agradó mucho.

Adaptado de el libro por Charles R. Swindoll, Responde a Mi Clamor (Worthy Latino, Una división de Worthy Media, Inc., Brentwood, TN, 2014). Copyright © 2018 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.