Visión Para Vivir no existe para producir una transmisión radial elocuente, llenar una agenda religiosa o construir una audiencia que nos escuche y nos siga en las redes sociales. Existimos para que alguien, en un automóvil, en una cocina, en una oficina o en un teléfono en alguna parte del mundo, tenga un encuentro real con el mensaje de la cruz que proclamamos.

