Nota del Pastor Carlos

No se quede allí sentado

2 de Enero, 2017

Del corazón del pastor

Entre el primero de enero y el treinta y uno de diciembre, se encuentran doce emocionantes meses llenos de posibilidades. Los desafíos que vienen con el cambio nos esperan. Eso implica que tenemos que salir de nuestra zona de comodidad y reaccionar con prontitud. No obstante, nuestra reacción puede ser positiva o negativa. Puede estar llena de esperanza y optimismo o puede convertirse en una reacción de resentimiento y pesimismo. Si no tenemos cuidado, la queja será tan inmensa que perderemos de vista todas esas grandes oportunidades para crecer. . . para realizar nuevos descubrimientos. . . para dejar nuestra posición pasiva y convertirnos en participantes activos de nuestra aventura más allá de lo familiar.

Entre no hacer nada e intentar hacer algo, aunque sea ridículo, existe un gran espacio que vale la pena considerar. En ambos casos, quedarnos inmóviles no es la opción.

Con las siguientes cincuenta y dos semanas envueltas como regalo listo para ser abierto, y aunque sabemos que cada una de ellas contiene sorpresas que requerirán ajustes, le sugiero que decidamos en este momento abrirlas con gran anticipación. Es más, debemos aceptarlas con gran deleite.
 

Piense en la gran cantidad de cosas que Dios quiere enseñarnos y en las muchas formas en que lo veremos obrar. Francamente, he descubierto que mi "juventud se renueva como la del águila" (Salmos 103:5) cuando tengo la disposición de cambiar y de hacer los ajustes necesarios. Uno de los secretos para mantenerse joven es romper con una vieja y cansada rutina.

Así que… ¡Adelante! Mejor aún, ¡vayamos juntos! Para cuando este año termine, usted y yo descubriremos que Dios tiene cosas sorprendentes para nosotros que nunca conoceríamos o experimentaríamos sino aceptáramos el desafío que el cambio inevitablemente conlleva.

Es momento de enfrentar lo que viene en las siguientes semanas y meses. Pero ¿qué es lo más importante que debe recordar? ¡No se quede allí sentado!


 

Viviendo los Salmos