Nota del Pastor Carlos

Volver a casa

1 de Agosto, 2017

Del corazón del pastor

"¿Realmente han sido más de sesenta años? Desde que dijimos: "Acepto", Cynthia y yo hemos continuado creciendo como pareja. Estoy muy agradecido de que nos hemos podido perdonar en toda esta jornada. Estoy también agradecido porque no hemos querido rendirnos o decidido abandonarnos, sino más bien, hemos hablado y permanecido juntos.

Volver a casa, me recuerda la importancia de seguir trabajando en mi matrimonio. Pequeños detalles como ser cortés, luchar contra el egoísmo, ser más comprensivo, escucharla mejor, perdonar rápidamente, decir la verdad, desarrollar una intimidad profunda, resistir la pasividad y una docena de otras disciplinas matrimoniales que evitan que las telarañas crezcan en el matrimonio. Las feas arañas de la negligencia aparecen una y otra vez. Entre más envejezco, más deseo que nuestro matrimonio mejore, pero eso no "sucede automáticamente". La edad nunca ha sido amiga del afecto. Un matrimonio saludable requiere de mucho esfuerzo.

Me di cuenta que va a llegar un día—un terrible día—cuando Cynthia o yo volvamos a casa solos. No me gusta ese pensamiento, pero no puedo ignorarlo.

Cuando llegue ese momento sombrío, no quiero estar pensando: "Me hubiese gustado…" ya que esos pensamientos solo agregarían más culpa a mi dolor. Por esa razón, quiero que quede por escrito, que una vez más me comprometo a mí mismo a obedecer este mandamiento: "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia" (Efesios 5:25).

Si usted es casado, le invito a que se una conmigo en esta búsqueda divina y especial—de hacer que el amor de nuestras esposas se convierta en nuestra prioridad, para que al volver a casa siempre sea un gusto, y nunca un pavor. Si hacemos eso, no tendremos necesidad de temerle a la muerte. Por el contrario, esa búsqueda nos ayudará a comenzar a vivir".

Es mi deseo que estas palabras del pastor Swindoll le ayuden en su matrimonio sin importar en cuál etapa usted se encuentre: recien casado, "bien" casado o tal vez decidiendo si debe continuar casado; siempre recordemos que Cristo es nuestro gran ejemplo del amor que debemos mostrarle a nuestro cónyuge.

En el amor de Cristo,

Carlos A. Zazueta

Carlos A. Zazueta

Cómo encontrar su pareja para toda la vida