Daniel 2:17

¿Qué haces cuando no sabes qué hacer?

Daniel había logrado algo extraordinario: conseguir tiempo frente al rey más poderoso de la tierra. Pero aún no tenía lo más importante… la interpretación del sueño. Ni él ni nadie más la conocía. El reloj avanzaba. La sentencia de muerte seguía en pie. Y algunos sabios ya habían perdido la vida.

Humanamente, todo estaba en su contra. El margen de error era cero. Pero en vez de entrar en pánico, Daniel hizo lo que los hombres y mujeres de fe siempre hacen en momentos críticos: fue a orar.

«Entonces Daniel fue a su casa e informó del asunto a sus amigos… para que pidieran misericordia al Dios del cielo acerca de este misterio…» (Daniel 2:17–18, NBLA).

Daniel no buscó una solución humana. No improvisó. No se encerró solo. Tampoco intentó ganar tiempo con excusas vacías. Reunió a sus amigos, pidió oración… y esperó. Sabía que cuando no tienes respuestas en la tierra, debes acudir al cielo.

¿Te encuentras en una situación donde ya no sabes qué más hacer? Tal vez no se trate de hacer más… sino de confiar más. De invitar a otros a orar contigo. Y de recordar que, aunque tú no veas la salida, Dios ya conoce el camino completo, de principio a fin.

El cielo no se inquieta con tus imposibilidades. De hecho, muchas veces es ahí donde Dios más se glorifica. Cuando llegas al final de tus fuerzas, estás justo en el umbral del mover sobrenatural de Dios. Así que ora. Pide ayuda. Y espera con esperanza. Porque cuando no sabes qué hacer… Dios ya está haciendo lo que tú no puedes.

Cuando llegas al final de tus fuerzas, estás en el lugar perfecto para ver la mano de Dios moverse.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.