Daniel 4:1

¿Qué versión de tu historia escuchan los que vienen detrás de ti?

Nabucodonosor escribe «a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra» (Daniel 4:1). No guarda su experiencia para un círculo cerrado, ni la esconde del archivo imperial. La registra para que futuras generaciones sepan cómo Dios trató con él.

En casa, en la iglesia, en la comunidad, también hay «futuras generaciones» escuchando: hijos, sobrinos, jóvenes en la congregación, nuevos creyentes. Ellos formarán su idea de Dios, en parte, al oír cómo tú hablas de Su trato contigo.

Si solo cuentas tus triunfos, pensarán que Dios solo usa a los fuertes. Si solo hablas de normas, creerán que el cristianismo es una lista de reglas. Pero si les compartes, con honestidad, tus orgullos, quiebres y restauraciones, verán a un Dios real que se mete en la vida de la gente de carne y hueso.

Anímate a decirles: «Yo también fui duro, también me creí mucho, también Dios me tuvo que quebrantar… y aquí estoy, de pie, solo por Su gracia». Esa honestidad puede abrir más puertas que mil sermones teóricos.

La siguiente generación no necesita héroes perfectos, sino testigos honestos que cuenten cómo el Rey del cielo los humilló… y los volvió a levantar.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.