Daniel 5:22
¿Es posible conocer la verdad sin que cambie tu vida?
Habiendo construido su caso desde el pasado, Daniel confronta a Belsasar con los cargos en su contra: «Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, aunque sabías todo esto» (Daniel 5:22, NBLA, énfasis añadido).
Esas cuatro palabras —«aunque sabías todo esto»— son devastadoras. Belsasar no pecaba por ignorancia. Pecaba a pesar del conocimiento. La culpa pesaba aún más sobre sus hombros porque conocía la verdad sobre Dios a través de la experiencia de su abuelo. Sin embargo, ese conocimiento no había hecho nada para cambiar su vida.
Este es quizás el cargo más serio que puede hacerse contra alguien: sabías mejor, y aun así elegiste peor. Tenías la luz, y preferiste las tinieblas. Conocías el camino, y tomaste el atajo hacia el desastre.
Santiago escribe: «A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado» (Santiago 4:17, NBLA). El conocimiento aumenta la responsabilidad. Saber más significa ser más responsable, no menos.
¿Cuánto sabes tú que no estás aplicando? ¿Cuántas verdades has escuchado que no has obedecido? ¿Cuántos sermones, devocionales, versículos conoces que no han transformado tu comportamiento?
El conocimiento sin obediencia no es sabiduría; es condenación. Belsasar sabía todo esto. Y eso mismo lo hundió más profundo.
El conocimiento que no se obedece se convierte en evidencia que nos condena.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

