Daniel 5
¿Puede una persona marcar la diferencia en un mundo oscuro?
Contra el sombrío telón de fondo del juicio se alzaba una luz reconfortante y constante: Daniel. Él perduró porque proclamó valientemente la verdad de Dios y se negó a comprometer su carácter. ¿Estamos haciendo lo mismo nosotros?
Piensa en el contexto de Daniel: un imperio corrupto, líderes inmorales, una cultura idólatra, presión constante para conformarse. Era un ambiente diseñado para apagar cualquier luz. Y sin embargo, Daniel brilló durante más de sesenta años.
No brilló porque las circunstancias fueran favorables — no lo eran. No brilló porque tuviera apoyo popular — no lo tenía. Brilló porque su luz venía de una fuente que no dependía de las circunstancias: su relación con el Dios vivo.
Jesús dijo: «Ustedes son la luz del mundo… Así brille la luz de ustedes delante de los hombres, para que vean sus buenas acciones y glorifiquen a su Padre que está en los cielos» (Mateo 5:14, 16, NBLA).
Nuestra vida puede ser la única luz que algunas personas verán jamás. Nuestro testimonio puede ser el único evangelio que algunos leerán. En un mundo que se oscurece cada vez más, las luces individuales importan más, no menos.
Daniel no cambió la cultura de Babilonia. Pero cuando la oscuridad llegó a su clímax, su luz seguía brillando. Y esa luz fue suficiente para que un rey en crisis supiera dónde encontrar la verdad.
En un mundo oscuro, una sola luz fiel puede ser suficiente para señalar el camino hacia la verdad.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

