Daniel 6:7
¿Has notado cómo las medias verdades hacen daño tan grande como las mentiras completas?
«Todos los funcionarios del reino… han acordado» (Daniel 6:7, NBLA). ¿Notaste la palabra «todos»? Era falso. Daniel también era funcionario, y nadie le había consultado. La conspiración comenzó con una mentira camuflada de unanimidad.
Las palabras absolutas son armas peligrosas. «Todos hacen esto». «Nadie estaría de acuerdo con eso». «Siempre ha sido así». «Nunca cambiarás». La mente humana es propensa a aceptar afirmaciones absolutas sin verificarlas, especialmente si vienen de una multitud aparente. Es lo que la psicología social llama «prueba social»: si todos lo creen, debe ser cierto.
Pero los conspiradores aquí muestran lo fácil que es manipular esa tendencia. Solo necesitas excluir a la voz que disentiría, y luego presentar el resultado como consenso. Es exactamente lo que hicieron. La voz de Daniel, que habría revelado el engaño, no estaba en la sala.
Esto nos enseña dos cosas. Primero, sé escéptico cuando alguien te dice que «todos» piensan como él. Pregúntate: ¿quién no fue consultado? ¿qué voz fue silenciada? Segundo, no participes en el silenciamiento de las voces que disentirían. Cuando se toman decisiones importantes en familia, en la iglesia, en el trabajo, asegúrate de que las voces incómodas también sean oídas. La verdad rara vez vive en el consenso fácil; suele incomodar lo suficiente como para necesitar ser excluida. Pero su exclusión es la firma de la mentira.
Cuando alguien afirma que «todos» están de acuerdo, busca la voz que falta; ahí suele estar la verdad.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

