Daniel 6

¿Cómo cambian tus pruebas cuando las miras desde la eternidad?

Como somos criaturas tan limitadas por el tiempo y con tan poco sentido de eternidad, nos atrapa la urgencia de querer nuestra liberación ahora. Pero la ayuda de Dios opera con un marco temporal infinito en mente, junto con nuestro bien último: el bienestar infinito de nuestras almas.

Jesús oró por Sus discípulos: «Yo les he dado Tu palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como tampoco Yo soy del mundo. No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del mal» (Juan 17:14-15, NBLA). Note la oración. Jesús no pide que sean sacados del mundo. Pide que sean guardados del mal.

Esto cambia mucho la oración. Muchas veces le pedimos a Dios: «Sácame de esta prueba ahora». Y a veces Él nos responde con una oración mejor: «Te guardaré en esta prueba mientras te enseño lo que solo puedes aprender en ella». No es que Dios sea cruel. Es que ve el horizonte que nosotros no vemos.

Pablo lo dijo así: «Esta aflicción ligera y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nosotros la vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas» (2 Corintios 4:17-18, NBLA). Tu prueba actual, mirada desde mil años en la eternidad, parecerá un instante breve que produjo gloria infinita. Esa perspectiva cambia todo.

Tus pruebas pesan menos cuando las miras desde la eternidad; lo temporal siempre se ve más pequeño contra el horizonte eterno.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.