Ha pensado usted ¿qué significa «vivir realmente»? Si le hiciéramos esta pregunta a Dios seguramente menearía su cabeza en señal de desaprobación pues nada de eso constituye realmente vivir. Desdichadamente, la humanidad rara vez acude a Dios para preguntarle lo que Él piensa sobre el asunto, aunque Él sea nuestro hacedor.

