Daniel 6:27
¿Crees que lo que Dios hizo una vez puede volver a hacerlo hoy?
El decreto de Darío llega a su clímax con dos verbos en tiempo presente: «Él libra y rescata, hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra» (Daniel 6:27, NBLA). No dice «libró una vez» ni «solía rescatar». Él libra. Rescata. Hace. El rey pagano captó algo que a veces los creyentes en Cristo olvidamos: el poder de Dios no es solo un recuerdo del pasado; es una realidad presente en funcionamiento continuo.
Es curioso cómo tratamos a veces los milagros bíblicos: como fotografías gloriosas de un pasado clausurado. Dios abrió el mar… entonces. Cerró bocas de leones… entonces. Resucitó muertos… entonces. Y, sin darnos cuenta, vivimos como si el Dios de entonces se hubiera jubilado. Pero la Escritura insiste: «Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos» (Hebreos 13:8, NBLA). El brazo que actuó en Babilonia no se ha acortado (Isaías 59:1).
Por supuesto, Dios no hace milagros a pedido nuestro ni con la frecuencia que nuestra impaciencia exigiría; Él obra según Su sabiduría. Y muchas veces Sus rescates son silenciosos: una providencia a tiempo, una puerta que se abre, una fuerza inexplicable para resistir un día más. Pero que sean silenciosos no los hace menos Suyos. El Dios que rescata con ángeles espectaculares es el mismo que rescata con llamadas oportunas, con médicos sabios, con hermanos que aparecen justo cuando hacían falta.
Trae hoy tu necesidad concreta al Dios de los verbos en presente. No le hables como a un personaje histórico; háblale como a quien está en plena operación de rescate, porque lo está. La historia de Sus liberaciones no se cerró en Daniel 6. Se sigue escribiendo, y tu capítulo también cuenta.
El Dios de la Biblia no solo libraba: libra. No solo rescataba: rescata. Acércate a Él en presente, porque en presente obra.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

