Daniel 6
Si tu vida tuviera un tema central, ¿cuál sería?
Hemos llegado al final del decreto de Darío, y con él, al corazón del libro entero. A lo largo de cada escena, se escucha una misma nota, como el repique de campanas en una catedral: el Dios viviente es Rey, Su reino indestructible durará para siempre y Él cuida de los que confían en Él; por eso, no pierdas la esperanza.
Detente y escucha esa campana repicando por los capítulos que hemos recorrido. Jóvenes exiliados que se mantienen puros: la campana suena. Un horno encendido siete veces: suena. Un rey orgulloso comiendo hierba hasta aprender humildad: suena. Una fiesta blasfema interrumpida por una mano que escribe en la pared: suena. Un anciano durmiendo entre leones: suena con todas sus fuerzas. Historias distintas, la misma nota: Dios reina.
Esa es la melodía que el libro quiere dejar sonando en tu vida, porque cada creyente vive su propia versión de Babilonia: un entorno que no elige, presiones que no controla, poderes que parecen aplastantes. Y en medio de todo, la misma pregunta: ¿quién gobierna realmente? La respuesta de Daniel, sostenida durante más de sesenta años de exilio, fue inquebrantable: el Altísimo domina sobre el reino de los hombres.
Ahora hazte la pregunta personal: ¿cuál es el tema de tu vida? Toda vida tiene uno; se escucha en nuestras conversaciones, decisiones y miedos. Para algunos el tema es la supervivencia; para otros, el éxito, el reconocimiento o el temor al futuro. Daniel tuvo uno solo: su Dios reina.
Que esa campana sea la que resuene en tu casa, en tu trabajo y en tu foso.
Deja que el tema de Daniel sea el tuyo: el Dios viviente reina, cuida a los que confían en Él, y no hay razón para perder la esperanza.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

