Daniel 7:28

¿Cómo puedes estudiar las profecías difíciles sin perder de vista la esperanza?

Terminamos esta primera semana con una pregunta de actitud. Quizás el estudio del dictador final te ha inquietado. No necesitas esconderlo: Daniel confesó que sus pensamientos lo alarmaban después de recibir la visión (Daniel 7:28). La fe puede escuchar una promesa segura y, al mismo tiempo, sentir el peso de lo anunciado.

Por eso conviene mirar el cuadro completo. Daniel 7 describe la arrogancia y la persecución del cuerno, pero también anuncia el juicio que pondrá fin a su dominio. Segunda de Tesalonicenses 2 presenta al hombre de pecado y proclama su derrota ante Cristo. Apocalipsis muestra la violencia de la bestia y su condenación.

El mal es real; su poder no es definitivo. Esa es la perspectiva que necesitamos conservar. El sufrimiento de los santos no significa que Dios haya renunciado a Su trono ni que Su reino esté en peligro.

Pablo escribe: «Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo» (1 Tesalonicenses 5:9, NBLA). Después invita a los creyentes a animarse y edificarse mutuamente. La enseñanza sobre el futuro tiene una dimensión profundamente pastoral: ayuda a la iglesia a perseverar unida.

Estudia con seriedad y lleva al Señor las preguntas que te inquieten. Si una conversación sobre profecía alimenta únicamente el temor, vuelve a leer los pasajes completos y busca compañía madura para examinarlos.

Puedes reconocer la oscuridad sin perder de vista al Rey. La esperanza cristiana tiene un fundamento más firme que nuestro estado de ánimo.

Estudia el futuro con los ojos puestos en Cristo: el mal causa sufrimiento, pero no tendrá la última palabra.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.