Puesto que el Espíritu Santo señala el pecado a los creyentes y los guía a toda verdad, ¡su obra es sumamente necesaria! El pastor Carlos A. Zazueta abre 1 Corintios 2:1–13 y ahonda en la fuerza que impulsaba el ministerio del apóstol Pablo. Pista: ¡no era la fuerza de Pablo! Desde sus viajes misioneros hasta sus palabras llenas de discernimiento, Pablo fue guiado de manera sobrenatural. Da lugar al ministerio misterioso, profundo e inexplicable del Espíritu. Cambia la debilidad por poder, el conocimiento humano por sabiduría y la superficialidad por profundidad.