En su primera carta, el apóstol Pedro sin negar la realidad del dolor, presenta un consejo dinámico y confiable que cual­quier persona, en cualquier generación, hallará tranquilizador. Sus palabras harán que usted centre su atención en el Señor y Su voluntad, no importa cuales sean sus circunstancias actuales. A pesar de que nos sintamos como Pedro lo hizo, Dios nos ofrece Su mano guiadora. A pesar de nuestros fracasos, sin importar el tiempo que hemos estado alejados de Dios, Él permanece fiel esperando nuestro regreso con los brazos abiertos. Sea cual sea su situación, el libro de 1 Pedro le ofrece una nueva esperanza en medio de las dificultades de la vida.