Desde aquel primer programa en 1987 hasta hoy, Dios ha sido fiel. Casi cuatro décadas después, muchas cosas han cambiado. Las plataformas se multiplicaron. La radio sigue, pero ahora los mensajes también llegan por internet, teléfonos, audífonos, redes sociales y recursos digitales. Llegamos a lugares que en 1987 habrían parecido imposibles.

