2 Corintios 1:9-10

Para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en
Dios . . . en quien esperamos que aún nos librará.
2 Corintios 1:9-10

El antiguo lema de los soldados durante la guerra revolucionaria de los Estados Unidos de América se aplica a muchos aspectos de la vida: «Confía en Dios, ¡pero mantén seca la pólvora!» En otras palabras, ponga su vida en las manos del Salvador, pero manténgase listo. Haga todo lo que pueda para prepararse para la batalla, entendiendo que el resultado final está en manos del Señor Dios.

Andar por fe no quiere decir dejar de pensar. Confiar en Dios no implica convertirse en haragán, u holgazán, o apático . . . Usted y yo tenemos que confiar en Dios respecto a nuestras finanzas, pero eso no es licencia para gastar a tontas y a locas. Usted y yo debemos confiar en Dios para seguridad en el coche, pero no es sabio rebasar en una curva ciega . . .

Actuar neciamente o sin pensar, esperando que Dios lo rescaté a uno si las cosas salen mal, no es fe para nada. Es presunción. La sabiduría dice: Haz todo lo que puedas con tu fuerza, y luego confía en Él para que haga lo que tú no puedes hacer.

Adaptado del libro, Sabiduría Para el Camino: Palabras Sabias para Personas Ocupadas (Grupo Nelson 2008). Copyright © 2008 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.