Daniel 7:7-8; 11-12

¿Qué hace el creyente cuando la maldad, lejos de disminuir, aumenta?

La cuarta bestia de la visión rompe todos los moldes: «espantosa, terrible y extremadamente fuerte… devoraba, desmenuzaba y pisoteaba lo que quedaba con sus pies» (Daniel 7:7, NBLA). Y de entre sus cuernos brota uno pequeño con «ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba con mucha arrogancia» (Daniel 7:8). Esta imagen anticipa que la historia no termina en una mejora gradual, sino que antes del final el orgullo humano tendrá una última y feroz expresión, representada en ese cuerno arrogante que la Escritura irá identificando más adelante como figura del anticristo.

Seamos francos: esta parte de la profecía no es cómoda. Nos gustaría un libreto donde el mundo mejora hasta fundirse sin tensión con el cielo. Pero la Biblia es realista: el mal se intensificará antes de ser juzgado. Jesús mismo lo advirtió: habrá guerras, traiciones, engaños, enfriamiento del amor… «pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo» (Mateo 24:13, NBLA).

¿Por qué nos revela Dios algo así? No para paralizarnos de miedo, sino para prepararnos. El creyente informado no entra en pánico cuando ve crecer la arrogancia del mal, porque sabe que ya estaba anunciado. Nada de lo que hoy nos escandaliza ha tomado a Dios por sorpresa. La cuarta bestia ruge dentro de un plan: tiene correa, tiene límite y tiene una sentencia ya escrita. De hecho, los versículos siguientes de la visión la muestran siendo destruida delante del trono de Dios (Daniel 7:11–12).

Fíjate, además, en un detalle de «gramática divina»: al cuerno se le «dio» boca, se le «permitió» hacer guerra. Son verbos que muestran permiso, no autonomía. Aun el mal más desatado solo avanza hasta donde Dios lo deja avanzar, y solo por el tiempo que Él determina.

No te sorprendas del rugido creciente. Levanta la cabeza: cuanto más fuerte grita la bestia, más cerca estamos del momento en que el trono se hará visible.

El mal crecerá antes del final, pero crece con correa, con límite y con sentencia firmada: no te asustes ante el rugido de lo que ya está juzgado.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.