Daniel 6:10

¿Puedes dar gracias cuando lo único que ves delante es el foso?

«Orando y dando gracias delante de su Dios» (Daniel 6:10, NBLA). Lee eso de nuevo. Daniel acaba de enterarse de que el rey ha firmado un decreto que lo enviará a un foso de leones. Y entra en su casa… a dar gracias.

No oró pidiendo venganza. No oró exigiendo justicia. No oró negociando con Dios sobre los términos del rescate. Oró y dio gracias. El verbo griego de la gratitud (eucharisteō) describe una respuesta del corazón, no un análisis de las circunstancias. Daniel daba gracias porque su gratitud no dependía de lo que ocurría, sino de quién es Dios.

Pablo escribiría siglos después, desde una cárcel romana: «Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús» (1 Tesalonicenses 5:18, NBLA). En todo, no por todo. Daniel no daba gracias por la conspiración; daba gracias en medio de ella. Hay una diferencia importante.

¿Qué hace la gratitud en momentos de crisis? Hace una cosa fundamental: nos saca del centro. Cuando solo estamos enfocados en nuestra dificultad, ella crece y crece. Cuando levantamos la mirada para agradecer a Dios, recordamos que Él es más grande que cualquier conspiración. La gratitud no cambia la circunstancia. Cambia al que está dentro de la circunstancia. Y un corazón agradecido dentro de una crisis es un corazón que la crisis no puede destruir.

La gratitud es la respuesta espiritual más subversiva ante la crisis; cambia al que ora antes de cambiar la situación.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.