Daniel 6
¿Estamos viendo eventos políticos o el cumplimiento de un plan eterno?
«Aquella misma noche fue muerto Belsasar, rey de los caldeos. Y Darío el Medo recibió el reino siendo ya como de sesenta y dos años» (Daniel 5:30-31, NBLA). Con esa transición, pasamos de la cabeza de oro de la estatua de Nabucodonosor al pecho y los brazos de plata (Daniel 2:31-32, 39). El sol se ha puesto sobre Babilonia y amanece sobre Medo-Persia.
Para los habitantes de aquel mundo, la caída de Babilonia parecía solo otra noticia política. Otro imperio cae, otro se levanta, así es la historia. Pero quien tenía ojos para ver entendía algo más profundo: lo que Dios había mostrado a Nabucodonosor décadas antes en un sueño se estaba cumpliendo con precisión absoluta.
Esto es lo asombroso de la profecía cumplida: Dios no improvisa. La transición del oro a la plata no fue una sorpresa para Él, fue Su decreto materializándose. Cuando Daniel vio el cambio de imperio, no estaba viendo caos. Estaba viendo la fidelidad de Dios a Su Palabra revelada.
Vivimos en tiempos turbulentos. Las noticias hablan de transiciones, conflictos, sistemas que se tambalean. ¿Cómo lo interpretas? ¿Como caos sin sentido o como el desarrollo del plan eterno de Dios? Los ojos de fe ven lo que los ojos de incredulidad pasan por alto: que detrás de cada titular del periódico o los posts en las redes sociales hay un Dios que reina sobre las naciones.
La historia no es una sucesión de eventos al azar; es el desarrollo de un plan que Dios ya reveló.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

