Daniel 4:33
¿Crees que Dios sigue cerca aun cuando tu mente o tus emociones están en caos?
La experiencia de Nabucodonosor incluye un colapso profundo: pierde la razón, vive como animal, su mente se ve afectada de manera dramática (Daniel 4:33). El texto no romantiza su dolor, pero tampoco lo presenta como un despojo humano. Para Dios, sigue siendo un hombre en proceso.
Vivimos en tiempos donde el tema de la salud mental sale cada vez más a la luz. Depresión, ansiedad, crisis de pánico, agotamiento emocional… incluso creyentes sinceros atraviesan valles oscuros. Daniel 4 nos recuerda que Dios no abandona a Sus criaturas en esos márgenes. Puede usar médicos, terapia, comunidad y, sí, también disciplina, pero nunca deja de ser Padre.
No todo episodio emocional difícil es juicio divino, pero aun si en algunos casos Dios usa el quebranto para corregir, Su propósito siempre es restaurar, no destruir. Al final de su proceso, el rey levanta los ojos y encuentra a un Dios que sigue allí, dispuesto a devolverle la razón y el propósito.
Si hoy te sientes en el borde emocional, no concluyas demasiado rápido que Dios se fue. Clama desde ahí: «Señor, no entiendo lo que pasa en mi mente, pero confío en que sigues siendo el Altísimo incluso sobre esta área de mi vida».
Aun cuando tu mente se nubla, el amor de Dios no se desorienta; Él conoce tus laberintos emocionales y sabe cómo encontrarte dentro de ellos.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

