Daniel 5:23b

¿A qué le estás rindiendo tu adoración?

«Y has alabado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden» (Daniel 5:23b, NBLA).

Daniel enumera los materiales de los ídolos babilónicos con desprecio apenas disimulado: plata, oro, bronce, hierro, madera, piedra. Impresionantes por fuera, vacíos por dentro. Brillantes en apariencia, inútiles en realidad. No pueden ver las necesidades de quienes los adoran. No pueden oír las oraciones que les dirigen. No pueden entender los problemas que les presentan.

El contraste con el versículo siguiente es demoledor: «Pero al Dios en cuya mano está tu vida y a quien pertenecen todos tus caminos, no has glorificado» (v. 23c). El Dios vivo ve, oye, entiende, y además sostiene tu aliento en Su mano. ¿Por qué adorarías objetos inertes cuando puedes tener relación con el Creador viviente?

Nuestros ídolos modernos son más sofisticados, pero igualmente impotentes. El dinero no puede comprar paz interior. El éxito no puede llenar el vacío del alma. Las relaciones humanas no pueden satisfacer la sed de lo eterno. La tecnología no puede responder las preguntas más profundas.

Adoramos cosas que prometieron hacernos felices y nos dejaron vacíos. Servimos dioses que prometieron darnos vida y nos robaron el alma. Y todo el tiempo, el Dios verdadero nos invita a una relación real, viva, transformadora.

Adorar lo que no puede ver, oír ni entender es la definición misma de la insensatez espiritual.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.