Daniel 4:27

¿Qué tan visible es tu humildad en la manera en que tratas a los más vulnerables?

Daniel no solo interpretó el sueño; dio un consejo muy concreto al rey: «Rompe con tus pecados practicando la justicia y con tus iniquidades mostrando misericordia a los pobres» (Daniel 4:27, NBLA). El llamado al arrepentimiento no fue solo «sé más humilde», sino cambia cómo usas tu poder.

Para Dios, la verdadera humildad no se mide en palabras bonitas, sino en cómo tratamos a los que no pueden hacer nada por nosotros: pobres, empleados, subordinados, personas de las que nadie habla. Si tu «espiritualidad» no impacta la manera en que pagas, escuchas, sirves y compartes, entonces se parece más a religión que a conversión.

Tal vez no eres rey, pero tienes cierto poder: un cargo, un sueldo, una voz, una educación, un pasaporte. ¿Cómo estás usando ese «árbol» a favor de los que viven a la sombra? ¿Tus decisiones facilitan la vida de otros o solo la tuya?

La humildad que no se traduce en justicia y misericordia es solo discurso; Dios mide tu corazón viendo cómo tratas a quienes viven bajo tu «sombra».

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.