Daniel 6

¿Qué es exactamente la fe que Dios honra?

Siglos después del foso, el autor de Hebreos hizo la lista de lo que la fe ha logrado en la historia: hombres y mujeres «que por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, obtuvieron promesas, taparon bocas de leones» (Hebreos 11:33, NBLA). Esa cuarta frase apunta claramente a Daniel: aparece en la galería de la fe sin ser mencionado explícitamente, pero es inconfundible por su milagro.

Pero conviene precisar qué es esa fe, porque pocas palabras se han deformado tanto. La fe bíblica no es optimismo psicológico, ni «declarar cosas positivas», ni la convicción de que todo saldrá como queremos. Daniel no entró al foso declarando su liberación; entró encomendándose a su Dios, sabiendo que Dios podía librarlo y confiando en Él aunque el desenlace fuera otro. Sus tres amigos lo expresaron perfectamente frente al horno de fuego: «Nuestro Dios puede librarnos… pero si no lo hace, sepa usted, oh rey, que no serviremos a sus dioses» (Daniel 3:17-18, NBLA). «Pero si no…» Esa es la fe madura: confianza en la Persona de Dios, no en un determinado resultado.

Por eso la fe puede tapar bocas de leones y también, como dice el mismo capítulo de Hebreos unos versículos después, puede sostener a los que «fueron muertos a espada» y no conocieron una liberación terrenal (Hebreos 11:37). La misma fe. El mismo Dios. Distintos libretos, idéntica victoria, porque la verdadera victoria de la fe no es evitar la muerte, sino aferrarse a Aquel que la venció.

¿Cómo se consigue una fe así? No mirándose a uno mismo, midiendo cuánta fe se tiene; eso es como ponerse a contar monedas. Se consigue mirando a Dios: su historial, sus promesas, su carácter. La fe crece por medio de la contemplación de Dios, no por la introspección en uno mismo.

La fe que Dios honra no es certeza del resultado, sino confianza total en la Persona de Cristo, salga como salga la prueba.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.