Daniel 5:18
¿Conoces tu historia lo suficiente como para no repetirla?
Antes de revelar el significado de la escritura, Daniel le da al monarca autoindulgente una lección de historia. No comienza con el mensaje en la pared, sino con el mensaje del pasado.
«Oh rey, el Dios Altísimo concedió a Nabucodonosor tu padre, el reino, la grandeza, la gloria y la majestad» (Daniel 5:18, NBLA). Daniel quiere que Belsasar entienda el contexto. Quiere que vea que lo que está a punto de escuchar no es nuevo; es la continuación de un patrón que debería haber reconocido.
Hay una razón por la que Dios nos dio tanta historia en la Biblia. No es para entretenernos con relatos antiguos, sino para enseñarnos a vivir en el presente. «Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros» (1 Corintios 10:11, NBLA).
Belsasar conocía la historia de su abuelo. Sabía de los sueños, de los siete años de locura, de la restauración. Pero conocer la historia no es lo mismo que aprender de ella. Puedes memorizar fechas y eventos sin extraer sabiduría.
Daniel obliga a Belsasar a mirar hacia atrás antes de mirar hacia adelante. Le muestra el patrón: orgullo, caída, humillación, restauración (o destrucción). Le pregunta implícitamente: ¿No ves la conexión? ¿No reconoces dónde estás en este ciclo?
Quienes ignoran la historia están condenados a repetirla; quienes la estudian tienen la oportunidad de superarla.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

