Daniel 7:18; 27
¿Sabes cuál es tu parte en el desenlace de la historia?
Cuando Daniel pide la interpretación de la visión, la respuesta contiene una de las promesas más asombrosas de toda la Escritura: «Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglos» (Daniel 7:18, NBLA). Y por si quedara duda, se repite al final: «El reino, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo» (Daniel 7:27, NBLA).
Lee eso despacio. La historia no termina solamente con Cristo reinando; termina con Su pueblo reinando con Él. Los «santos» —en la Biblia— no son una élite especial de supercristianos, sino todos los que Dios ha apartado para sí, todos los que pertenecen a Cristo. Si eres de Jesús, estás incluido ahí. Pablo lo confirma sin sonrojarse: «Si somos hijos, también somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo» (Romanos 8:17, NBLA). Y Jesús lo dice con ternura: «No temas, rebaño pequeño, porque el Padre de ustedes ha decidido darles el reino» (Lucas 12:32, NBLA).
Ahora contrasta esa dignidad con cómo se ve el pueblo de Dios a ras de suelo: una congregación modesta, creyentes anónimos, ancianas que oran, jóvenes que luchan con tentaciones, familias que apenas llegan a fin de mes. El mundo mira y ve poca cosa. El cielo mira y ve realeza en formación. Así fue con Daniel en Babilonia: un exiliado más para el imperio; un príncipe de Dios para la eternidad.
Vivir a la altura de esa identidad lo cambia todo. Si en Cristo eres heredero del reino, no necesitas arrodillarte ante los ídolos de la época, ni mendigar la aprobación del mundo, ni perder la cabeza por las «bestias» políticas, económicas o culturales de turno. Puedes servir con humildad, sufrir con esperanza y decidir con integridad, sabiendo quién eres y hacia dónde va la historia.
Camina como lo que eres: heredero de un reino que no se acaba.
El mundo te verá pequeño, pero el cielo te llama heredero: los santos del Altísimo —esos santos entre los que estás tú, si perteneces a Cristo— recibirán el reino para siempre.
Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

