Cuando lo santo se vuelve ordinario, algo muere en nuestra alma. Perdemos la capacidad de asombrarnos, de reverenciar, de adorar. Todo se aplana. Todo se vuelve igualmente insignificante.
Vida Cristiana
La osadía que cruza la línea
A veces nosotros también cruzamos líneas que sabemos que no debemos cruzar. No por ignorancia, sino por arrogancia. No porque no sabemos mejor, sino porque queremos probar hasta dónde podemos llegar. Jugamos con fuego sagrado, convencidos de que no nos quemará.
El vino de la invencibilidad
¿Qué te está embriagando hoy? ¿Qué te hace sentir más grande de lo que realmente eres? La sobriedad espiritual comienza cuando reconocemos nuestra verdadera condición ante Dios.
¿Cómo estudia la Biblia el pastor Charles Swindoll?
¿Alguna vez has intentado alimentar tu alma con la Palabra de Dios, pero te has sentido intimidado, incluso frustrado? Abres la Biblia y comienzas a hojearla, buscando un bocado de esperanza o un poco de ánimo. Pero el libro es voluminoso, la letra es pequeña y está lleno de nombres, lugares y términos desconocidos. Así … Lea más
Un banquete para recordar
¿Cuántas veces hemos hecho lo mismo? Llenamos nuestras vidas de actividades, entretenimiento y ruido para no tener que enfrentar el silencio incómodo donde Dios nos habla. Celebramos logros superficiales mientras ignoramos fracasos profundos. Brindamos por el éxito visible mientras nuestra vida interior se desmorona.
El orgullo heredado
Todos heredamos tendencias, tanto buenas como malas. La pregunta es: ¿qué haremos con ellas? El temperamento explosivo de tu padre no tiene que ser tu destino. La ansiedad de tu madre no tiene que definirte. Las adicciones familiares no tienen que controlarte.
Veinte años de provisiones
La abundancia puede ser bendición o maldición, dependiendo de lo que hagamos con ella. Si nos acerca a Dios en gratitud, es regalo. Si nos aleja de Él en autosuficiencia, es trampa. Belsasar tenía graneros llenos y un alma vacía.
Murallas que no protegen
Solo hay una fortaleza verdaderamente segura, y no está hecha de piedra. Es el nombre del Señor, torre fuerte donde corre el justo y está a salvo.
La fiesta durante el asedio
La fiesta de Belsasar no era valentía; era evasión. Y la evasión nunca resuelve nada. Solo pospone el momento inevitable cuando la realidad toca a nuestra puerta, nos guste o no.
Amenazas que preferimos ignorar
Pero las amenazas no desaparecen porque las ignoremos. El ejército de Ciro no se fue a casa porque Belsasar decidió no preocuparse. A veces, la mayor señal de peligro es nuestra propia indiferencia ante él.

