Daniel 3

¿Qué verdades sobre Dios solo puedes aprender en el calor de la prueba más intensa?

La historia del horno ardiente de Daniel 3 nos deja con lecciones transformadoras que solo se aprenden cuando el fuego de la adversidad refina nuestra perspectiva espiritual:​

Primera lección: Dios es soberano, ya sea que el resultado de tu obediencia sea triunfo o tragedia. Habría seguido siendo soberano si hubiera permitido que los tres jóvenes murieran en las llamas, como permitió que miles de mártires murieran a través de la historia. Nuestra parte es confiar en Su carácter y Su plan soberano, sea cual sea.​

Segunda lección: El sufrimiento es necesario, aunque parezca injusto. El dolor tiene su lado positivo. El fuego solo quemó las cuerdas que ataban a los jóvenes. A menudo, el sufrimiento consume las cosas que nos limitan, no las que nos definen.​

Tercera lección: La liberación es impresionante, ya sea presenciada por justos o impíos. Lo que realmente deslumbró a las multitudes no fue el oro de la estatua, sino la fe dorada que los tres jóvenes desplegaron como resultado de su experiencia ardiente.​

Como escribió Pedro: el propósito es «que la prueba de vuestra fe, siendo más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo» (1 Pedro 1:7).

Cuando salimos de nuestras experiencias de horno más fuertes y libres de las cosas que una vez nos ataron, nos convertimos en testimonio viviente del poder y la presencia de Dios.

El horno no es tu enemigo cuando Dios camina contigo; es tu escuela de fe donde descubres que Él es completamente suficiente.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.