Daniel 6:2

¿Has comenzado a creer que ya pasaron tus mejores años de servicio?

Cuando Daniel 6 comienza, Daniel tiene más de ochenta años. Es un anciano. Llegó cautivo a Babilonia siendo un joven, y ahora ha visto pasar más de medio siglo. La mayoría de los hombres de su edad estarían jubilados, descansando, esperando el final. Pero Daniel sigue siendo nombrado uno de los tres comisionados principales de un nuevo imperio (Daniel 6:2).

El mensaje es poderoso: Dios no ha terminado contigo solo porque tu cabello tenga canas. Él escribió Su mejor capítulo en la vida de Abraham cuando este tenía cien años. Llamó a Moisés cuando había cumplido ochenta. Usó a Caleb para conquistar Hebrón cuando tenía ochenta y cinco. Y aquí eleva a Daniel a su posición de mayor influencia política cuando ya era octogenario.

Hay una mentira cultural que dice que la utilidad de una persona se mide por su juventud. La Biblia enseña algo radicalmente distinto. «Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes» (Salmo 92:14, NBLA). Las canas no son señal del final del propósito de Dios; pueden ser el preludio de Su capítulo más fructífero.

¿Sientes que tus mejores años quedaron atrás? Daniel te diría que se equivocan quienes piensan así. La fidelidad acumulada a lo largo de décadas es precisamente lo que Dios usa para Sus obras más significativas. Tu mejor servicio puede estar todavía por delante.

Las canas no son el cierre del libro de tu vida con Dios; pueden ser el comienzo de Su capítulo más significativo.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.