Daniel 6:4

¿Resistirías una auditoría completa de toda tu vida laboral?

«Entonces los funcionarios y los sátrapas buscaban un motivo para acusar a Daniel con respecto a los asuntos del reino, pero no podían encontrar ningún motivo de acusación ni evidencia alguna de corrupción» (Daniel 6:4a, NBLA). Imagínalo. Más de cien hombres dedicados a buscar tierra en la vida pública de Daniel. Décadas de decisiones administrativas, contratos, nombramientos, transacciones. Y nada.

Daniel había servido en el gobierno por más de cincuenta años. Cualquier funcionario en una posición tan prolongada deja un rastro enorme de documentos. Sus enemigos buscaban cualquier cosa: un soborno aceptado, un conflicto de intereses, un dato manipulado, un favor político mal otorgado. Cualquier indicio de incompetencia o deshonestidad. Y no encontraron nada.

Esta es la segunda marca de la integridad: ser fiel en el trabajo. Salomón advirtió que «muchos hombres proclaman su propia bondad, mas un hombre fiel, ¿quién lo hallará?» (Proverbios 20:6, NBLA). Casi todos creen ser confiables, pero pocos resisten el examen.

Detente un momento. Si hoy un equipo de investigadores examinara cada correo electrónico que has enviado, cada hora que has reportado en tu trabajo, cada gasto que has cargado a la empresa, cada cliente al que has atendido, ¿qué encontrarían? La fidelidad no se demuestra los días que sabes que te están observando; se demuestra los miles de días en que crees que nadie te ve. Pero alguien siempre ve: Dios.

La fidelidad en lo invisible es lo que produce un testimonio que no puede ser destruido por ninguna auditoría.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.