Daniel 6:3

¿Cuál de las marcas de la integridad de Daniel necesitas más fortalecer hoy?

Recapitulando, Daniel manifestó cuatro marcas de integridad: una actitud excelente (Daniel 6:3), fidelidad en su trabajo (v. 4a), pureza personal (v. 4b) y un caminar consistente con Dios (v. 10). Estas no son cualidades pintorescas de un personaje antiguo; son las marcas que distinguen a un hombre o mujer de Dios en cualquier época.

Examínate por cada una. Primera: ¿qué actitud cargas hoy? Si tu espíritu es amargo, las personas a tu alrededor lo están sintiendo. Tu actitud no es asunto privado; es la atmósfera que respiran quienes te rodean. Y la atmósfera que respiramos influye en quienes somos. Una actitud excelente no significa una sonrisa permanente; significa una disposición persistente a creer en la bondad de Dios incluso cuando las circunstancias gritan lo contrario.

Segunda: ¿eres fiel en tu trabajo? Si una auditoría exhaustiva examinara tu desempeño laboral del último año —cada hora reportada, cada decisión tomada, cada gasto cargado— ¿qué encontrarían? La fidelidad invisible sostiene la integridad visible.

Tercera: ¿hay pureza en tu vida personal? Lo que ves en las pantallas, lo que dices en privado, lo que haces cuando crees que nadie observa. Esa es la zona donde se decide tu integridad real. Cuarta: ¿es consistente tu caminar con Dios? ¿Tu vida espiritual depende de los días que tienes ánimo, o tiene ritmos predecibles que la sostienen incluso cuando el ánimo falla? Pídele a Dios que ilumine cuál de estas áreas necesita más atención. La integridad no es perfecta, pero sí es honesta sobre dónde necesita crecer.

La integridad se construye marcando un punto a la vez; identifica hoy la marca que más necesita atención y comienza ahí.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.