Daniel 6

¿Sobre qué fundamento estás edificando tu vida?

Jesús enseñó: «Todo el que oye estas Mis palabras y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa, pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca» (Mateo 7:24-25, NBLA).

Note la frase clave: «oye estas Mis palabras y las pone en práctica». No basta con oír. La fundación es practicar. Daniel oyó las palabras de Dios desde su juventud, pero la diferencia que produjo en su vida no fue solo el oír sino el practicar lo oído. Sus rodillas se doblaban hacia Jerusalén. Sus comidas evitaban lo prohibido. Sus oraciones contradecían los decretos. Vivía lo que sabía.

Hay muchos cristianos hoy que conocen mucho y viven poco de lo que conocen. Saben de oración, pero no oran. Saben de generosidad, pero acumulan. Saben de perdón, pero guardan rencor. Construyen casas sobre arena de buenas intenciones. Y cuando la tormenta llega, las casas caen.

Santiago lo confronta directamente: «Pero sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos» (Santiago 1:22, NBLA). Engañarse a uno mismo. Esa es la trampa de oír sin practicar. Crees que la información te ha transformado, pero solo te ha decorado. La verdadera transformación llega cuando comienzas a hacer. Hoy puedes empezar a transferir alguna verdad bíblica del «sé esto» a «vivo esto». Esa es la roca que sostiene cuando llegan los torrentes.

El que solo escucha edifica sobre arena; el que practica edifica sobre la Roca que sostiene en cualquier tormenta.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicado por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.