Daniel 6:23

¿Cuál es la explicación final de tu historia?

Al leer Daniel 6, versículo 23, nos damos cuenta de que no termina con la inspección médica; termina con una explicación. ¿Por qué no se encontró en Daniel lesión alguna? El texto lo dice sin rodeos: «porque había confiado en su Dios» (Daniel 6:23, NBLA).

Ahí está el estandarte que ondea sobre la vida entera de Daniel: confió en su Dios. No dice «porque era brillante», aunque lo era. No dice «porque tenía disciplina de hierro», aunque la tenía. No dice «porque era íntegro», aunque su integridad era proverbial. El Espíritu Santo, al firmar el episodio, eligió una sola palabra para explicarlo todo: confianza.

Esto importa muchísimo, porque podríamos salir del libro de Daniel con la lección equivocada: «Sé excelente como Daniel, sé disciplinado como Daniel, sé valiente como Daniel». Y terminaríamos aplastados, porque el secreto de Daniel no era Daniel. Su excelencia, su disciplina y su valentía eran frutos; la raíz era un Dios en quien descansaba por completo. La vida cristiana no consiste en imitar el carácter de los héroes, sino en confiar en el Dios de los héroes, y dejar que Él produzca ese carácter.

Hebreos lo confirma al ponerlo en la galería de la fe: por fe algunos «taparon bocas de leones» (Hebreos 11:33). No por mérito: por fe. La fe no es una obra más que sumamos; es la mano vacía que se aferra al que obra.

Un día, tu historia también tendrá una explicación final. Cuando se cuente, ¿cuál será el estandarte? Ojalá no sea «se esforzó mucho» ni «le fue bien», sino la misma bandera de Daniel, la única que resiste todos los vientos: confió en su Dios.

Que la explicación final de tu vida no sea tu esfuerzo ni tu éxito, sino esta sola frase: confió en su Dios.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.