Daniel 7:9, 11, 13

¿Te has detenido a mirar la escena antes de tiempo?

Hay una frase que estructura toda la visión de Daniel 7: «Seguí mirando» (Daniel 7:9, 11, 13, NBLA). Daniel la repite como un estribillo. Vio el mar embravecido… y siguió mirando. Vio las bestias devorar… y siguió mirando. Vio al cuerno arrogante vociferar… y siguió mirando. Y porque siguió mirando, llegó a ver los tronos, el fuego, los libros abiertos y al Hijo del Hombre.

Piensa en lo que se habría perdido si hubiera apartado la vista en el versículo 8. Se habría quedado con una visión de puro terror: bestias, garras y arrogancia. La mitad de la visión, la mitad oscura, habría sido toda su verdad. Muchos creyentes viven exactamente ahí: se detuvieron en el peor fotograma de la película y armaron su teología con esa imagen congelada. Miraron el diagnóstico y dejaron de mirar. Miraron la ruptura, la crisis, la noticia, y ya no siguieron.

Pero la fe es, en esencia, seguir mirando. Es negarse a aceptar que la escena presente sea la escena final. Job, sentado en ceniza, siguió mirando: «Yo sé que mi Redentor vive» (Job 19:25). Los discípulos, en el sábado entre cruz y resurrección, pensaron que todo había terminado; el domingo demostró que faltaba el cuadro decisivo. «Por tanto, no desfallecemos… pues no ponemos nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven» (2 Corintios 4:16, 18, NBLA).

¿En qué versículo de tu historia te detuviste? Si la escena que estás mirando todavía duele, es señal de que no es la última. En Cristo, la historia nunca termina en bestias, sino en tronos; nunca termina en cruz, sino en tumba vacía; nunca termina en lágrimas, sino en el Dios que las enjuga. Sigue mirando. Después de las bestias vienen los tronos.

No juzgues la historia, ni la tuya, por la escena presente: la fe se queda mirando hasta que el Rey aparece en pantalla completa.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.