Daniel 7

¿Puede una multitud equivocarse de salvador?

Una de las características más inquietantes del dictador final será la admiración que despertará. Apocalipsis 13 presenta a un mundo maravillado que sigue a la bestia y celebra su poder. Su capacidad de atraer será parte de su peligro.

William Barclay destacó el impulso popular que recibió el culto al emperador romano: también creció desde abajo, alimentado por la aceptación de la gente. Su observación ayuda a entender que la idolatría puede surgir del entusiasmo colectivo. Esto no significa que el poder imperial nunca recurriera a la imposición; significa que las multitudes también pueden colaborar en la exaltación de sus gobernantes.

La advertencia alcanza nuestra vida cotidiana. Que millones aplaudan a un líder, una idea o un mensaje religioso no demuestra su fidelidad a Dios. La popularidad puede acompañar a la verdad, pero no puede reemplazarla como criterio.

Pablo nos llama a una mente renovada que discierna la voluntad de Dios (Romanos 12:2). Ese discernimiento requiere algo más que seguir tendencias: escuchar con atención, examinar la enseñanza y observar la conducta. ¿Qué afirma esta voz acerca de Jesucristo? ¿Cómo trata a las personas? ¿Acepta ser corregida por la Escritura?

A veces la fidelidad significará tomar una decisión poco popular. Daniel siguió orando cuando hacerlo lo expuso al castigo. Su seguridad descansaba en Dios, no en el número de personas que lo apoyaban. Antes de compartir o respaldar un mensaje esta semana, dedica tiempo a examinarlo. Los aplausos pueden llamar tu atención; deja que la Palabra oriente tu decisión.

La popularidad no demuestra la verdad: examina lo que una voz enseña y la dirección en que conduce a quienes la siguen.

Adaptado de la guía de estudio, Daniel: God’s Plan for the Future, publicada por Insight for Living. Copyright © 2002 por Charles R. Swindoll, Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.