¿Alguna vez has intentado alimentar tu alma con la Palabra de Dios, pero te has sentido intimidado, incluso frustrado?
Abres la Biblia y comienzas a hojearla, buscando un bocado de esperanza o un poco de ánimo. Pero el libro es voluminoso, la letra es pequeña y está lleno de nombres, lugares y términos desconocidos. Así que la dejas a un lado y recurres a alimentos espirituales ya preparados por otros, pensando:«Quizá en otro momento».
Bueno. . .¡Pues ha llegado el momento! Descubrirás que preparar tu propio alimento espiritual es mucho más emocionante y gratificante.
El pastor Charles Swindoll ha servido platos nutritivos de la Palabra de Dios durante décadas, pero no siempre supo cómo interpretar las Escrituras. Tuvo que aprender a estudiar la Biblia, extraer sus verdades y preparar su propio alimento espiritual. . . y ahora quiere enseñarte a hacer lo mismo mediante su método de estudio de la Palabra de Dios: Aliméntese de las Escrituras.
¿Qué es Examinando las Escrituras?
Con la misión de ayudar a los creyentes a ser espiritualmente autosuficientes, el pastor Swindoll escribió en su libro Aliméntese de las Escrituras las técnicas que utiliza cada día en su propio estudio. En el centro de su método de estudio bíblico hay cuatro pasos que cualquiera puede aprender:
- Observación: ¿Qué dice el pasaje?
- Interpretación: ¿Qué significa el pasaje?
- Correlación: ¿De qué manera se compara el pasaje con otros pasajes?
- Aplicación: ¿De qué manera se relaciona el pasaje con mi vida?
Observación: lee el pasaje detenidamente
Una vez que hayas abierto un libro de la Biblia —preparado el «alimento»—, puedes comenzar a preparar tu comida espiritual.
Primero que todo y siempre. . .ora
Comienza tu estudio con una oración y ora en cada frase. David oró: «Ayúdame a comprender el significado de tus mandamientos» (Salmo 119:27), lo cual todos deberíamos orar antes de buscar la comprensión de la Palabra de Dios. El pastor Swindoll dice: «Estudiar sin orar es un proceso incompleto, un esfuerzo inútil». 1
Lee con atención
Luego, lee el texto y observa lo que dice. Una guía de lectura de la Biblia puede ayudarte a saber qué sección de la Biblia leer cada día. A continuación, se presentan cuatro principios importantes que debes practicar cada vez que te sientes a estudiar las Escrituras.
- Lee como si estuvieras leyendo el pasaje por primera vez. Lee con atención y cuidado, incluso en voz alta. Lee el mismo pasaje en varias traducciones y luego compara la redacción.
- Lee el pasaje como si estuvieras leyendo una carta de amor. Esto significa que prestes mucha atención a cada palabra. ¡Olvida tu curso de lectura rápida!
- Lee el pasaje como un detective. Fíjate en los detalles, lo que se dice y lo que no se dice. Repasa el pasaje una y otra vez. Te sorprenderá lo que ves y que se te pasó por alto en la primera lectura.
- Lee como si estuvieras dentro del texto. Sitúate en la historia, en el contexto de cuándo y dónde fue escrita, y en la piel de cada uno de los personajes. Imagina las escenas. Imagina las emociones.
Toma notas
No intentes descifrar el significado del pasaje todavía. Dedica mucho tiempo a ver lo que tienes delante. Toma notas mientras lees, anotando elementos como:
- Quién, qué, dónde, cuándo, por qué y cómo
- Lo que puedes ver, tocar, saborear, oír y oler
- Las conexiones lógicas, el flujo de pensamientos y la variedad de temas
- Lo que se repite, se enfatiza, se relaciona, es similar o diferente
- Lo que está escrito antes y después
El pastor Swindoll resumió muy bien la observación cuando la definió como el acto de «leer y pensar detenidamente en qué dice la Biblia en realidad». 2
Interpretación: comprender el pasaje en profundidad
Una vez que hayas observado lo que dice el pasaje, la interpretación te ayuda a responder a la pregunta: «¿Qué significa?». Al estudiar cualquier pasaje de las Escrituras, hay varias preguntas clave que ayudan a descubrir el significado.
- ¿Cuál es el contexto? Profundiza en el contexto cultural e histórico del autor en el momento de la redacción. Examina también el contexto bíblico: dónde se sitúa el pasaje en la historia más amplia del plan redentor de Dios.
- ¿Cuál es el género? La poesía, con sus figuras retóricas, se interpreta de manera diferente que una narración basada en hechos. Una parábola es una historia que contiene una lección poderosa, como cuando Jesús contó la parábola del hijo pródigo en Lucas 15. La literatura profética contiene misterios que requieren otros pasajes bíblicos para ayudar a descifrarlos. Recuerda: ¡El mejor intérprete de las Escrituras es la propia Escritura!
- ¿Quién es el autor y por qué fue escrito? La interpretación siempre busca conocer el significado que los autores pretendían transmitir a sus lectores originales. Puedes encontrar información sobre cada libro en las notas de La Biblia de estudio Swindoll, consultando un comentario bíblico o un recurso de la lista de herramientas para el estudio de la Biblia recomendadas por el pastor Swindoll. Los gráficos bíblicos y la información de fondo se encuentran en las perspectivas del pastor Swindoll sobre la Biblia.
Peligros que hay que evitar
También hay peligros importantes que hay que evitar al intentar interpretar un pasaje de las Escrituras. Al buscar el significado de las Escrituras, hay que tener cuidado de no. . .
- Leer el texto con prejuicios personales. Evita «buscar textos que prueben» tu punto de vista, es decir, buscar pasajes que demuestren tu opinión. La interpretación consiste en descubrir la verdad del texto, no en aplicar tu punto de vista al pasaje.
- Ser demasiado confiado y dogmático. Un pasaje de las Escrituras solo tiene un significado, el significado del autor, pero cuando el significado no está claro, sé humilde y admite la posibilidad de otros puntos de vista.
- Ponerse por encima de la autoridad de las Escrituras. La Palabra de Dios debe gobernar todos los aspectos de nuestra vida. Sé diligente en vivir en sumisión a cualquier verdad que Dios enseñe.
Estudios de Palabras
A veces, una interpretación precisa depende de la definición de una palabra clave. Jesús prometió poder cuando el «Espíritu Santo venga sobre ustedes» (Hechos 1:8), refiriéndose al día de Pentecostés, cuando los discípulos fueron llenos del Espíritu Santo y se convirtieron en testigos (2:1–3). ¿Qué tipo de poder? ¿Cuál es la definición de testigo?
Responder a estas preguntas nos ayuda a entender lo que Lucas quiso decir. Utiliza recursos de estudio bíblico para descubrir los matices de una palabra en su idioma original, pero busca siempre el significado de las palabras bíblicas dentro de su contexto.
Nunca aísles un versículo de su contexto. Cuando nos fijamos en versículos aislados sin tener un panorama más amplio de cómo encajan en el resto del pasaje, caemos en el error, especialmente cuando sacamos a los versículos de su contexto. ³ — Pastor Charles R. Swindoll
Profundizando
Sumergirse en el contexto de las Escrituras es esencial para comprender su significado. Las herramientas de estudio bíblico te ayudan a hacerlo. Al buscar interpretar un pasaje y consultar recursos a lo largo del camino, recuerda que estás examinando estas áreas de contexto para desarrollar una comprensión profunda del pasaje:
- El trasfondo cultural, bíblico e histórico
- El género literario y el uso del lenguaje
- La intención del autor al escribir
- Las creencias del autor, explícitas o implícitas, sobre Dios y la vida (llamadas teología)
Correlación: compara cuidadosamente el pasaje
La correlación reconoce que toda la Escritura es inspirada por Dios. Comparar temas similares en diferentes secciones de la Biblia mejora tu comprensión y confirma tu interpretación. Por ejemplo, Dios tiene mucho más que decir sobre la oración de lo que un solo versículo puede transmitir. ¿Cuánto más enriquecedora será tu alimentación espiritual cuando combines pasajes sobre la oración de toda la Escritura?
Correlaciona tu pasaje comparándolo con:
- Escrituras que correspondan con eventos históricos
- Escrituras que correspondan con verdades teológicas
- Escrituras que correspondan en puntos de aplicación
Jesús, un maestro en la correlación
Jesús utilizó la correlación para arrojar luz sobre los pasajes de las Escrituras hebreas que a menudo estaban oscurecidos o malinterpretados. En una ocasión, Jesús confrontó las falsas afirmaciones de los fariseos acerca de la resurrección al decir:
«Se equivocan porque no conocen las Escrituras ni el poder de Dios. . . ¿Nunca han leído esto en las Escrituras? Mucho tiempo después de que Abraham, Isaac y Jacob habían muerto, Dios dijo: ‘Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob’. Por tanto, Él es el Dios de los vivos, no de los muertos» (Mateo 22:29, 31–32).
Al comparar lo que enseñaba con Éxodo 3:6, Jesús corrigió siglos de enseñanzas equivocadas sobre lo que pronto se establecería como la doctrina fundamental del Nuevo Testamento. ¡El uso de la correlación por parte de Jesús trajo a la vida, desde la tumba húmeda y oscura de la mala interpretación, la maravilla y el poder de la resurrección!
Cuatro beneficios de la correlación
Considera esta lista de los beneficios que la correlación aporta a tu propio estudio de la Biblia:
- Basarás tu interpretación en un discernimiento claro. Todos tienen una opinión sobre lo que un versículo o pasaje «significa para ellos». Pero usar la Escritura para explicar la Escritura comunica de manera más clara y contundente el significado que los autores intentaron transmitir.
- A medida que tu conocimiento se amplíe, tu comprensión se profundizará.
Comparar pasajes de toda la Biblia, tal como lo hizo Jesús, garantiza una mayor exactitud en la interpretación. - Cultivarás un enfoque razonable y equilibrado de las Escrituras. La correlación muestra el panorama general de la Biblia, ayudándote a comprender un pasaje a la luz de toda la Escritura.
- Serás capaz de separar la verdad del error rápidamente. La correlación agudiza tu habilidad para detectar errores de maestros que no consideran otros versículos.
El pastor Swindoll afirma: «La Biblia es el único libro perfectamente correlacionado en la tierra. No hay contradicciones». 4
Aplicación: interioriza personalmente el pasaje
La observación, interpretación y correlación se combinan para preparar una nutritiva «comida espiritual», pero esta queda incompleta si no se aplica. No aplicar la Escritura es como un chef que prepara una maravillosa comida y luego la deja en la encimera de la cocina: nadie se alimenta. La comida se desperdicia.
Nuestra interpretación de un pasaje debe conducirnos a principios —afirmaciones de verdad eterna— de los cuales derivamos aplicaciones pertinentes. La Escritura tiene un significado, pero muchas posibles aplicaciones. Por ejemplo, David oró:
«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
pruébame y conoce mis pensamientos ansiosos.
Señala en mí todo lo que te ofenda,
y guíame por el camino de la vida eterna» (Salmo 139:23–24).
¿Qué significa «mi corazón»? David se refería al centro de su ser, de donde fluían sus pensamientos, emociones y acciones. De esta interpretación, podemos extraer un principio —una verdad eterna: Dios conoce aspectos de quienes somos que incluso nosotros podemos ignorar. En consecuencia, Él puede señalar cuestiones que necesitan corrección y puede guiarnos en Su camino.
Esta verdad acerca de quién es Dios y cómo se relaciona con nosotros genera muchas aplicaciones. Una aplicación es simplemente esta: haz la oración de David. Invita al Señor a examinarte, conocer tu corazón, mostrarte Su camino —y luego síguelo.
Al acercarte a las Escrituras, las siguientes preguntas pueden ayudarte a identificar posibles aplicaciones:
- ¿Hay un ejemplo que deba seguir?
- ¿Hay una promesa que deba reclamar?
- ¿Hay una oración que deba ofrecer?
- ¿Hay un pecado que deba confesar?
- ¿Hay un mandamiento que deba obedecer?
- ¿Hay un hábito que deba romper?
- ¿Hay una actitud que deba cambiar?
- ¿Hay un desafío que deba enfrentar?
- ¿Hay una persona a la que deba perdonar?
El pastor Swindoll ofrece un aliento útil y resalta la urgencia de aplicar las Escrituras a nuestras vidas: «Empiece a aplicar personalmente la Palabra de Dios hoy, precisamente hoy. Recuerde: nunca es demasiado tarde para empezar a hacer lo correcto». 5
Uniendo Todo
Descarga e imprime esta práctica «Tabla de revisión del estudio bíblico» que resume los cuatro pasos de Aliméntese de las Escrituras. Además, para ayudarte a visualizar el proceso, hemos preparado la siguiente ilustración para que veas cómo todo encaja.
Las observaciones conducen a la interpretación, respaldada por la correlación, de la cual se extraen verdades eternas (principios) que aplicas. ¡Eso es todo! Has preparado tu comida espiritual.
¡Recetas útiles y gratuitas!
Este resumen te pone en camino para Alimentarte de las Escrituras por tu cuenta.
Además, Visión Para Vivir ha preparado varios estudios titulados Examinando las Escrituras basados en los mensajes del pastor Swindoll como guías de estudio bíblico. Una vez que una persona aprende a cocinar, el siguiente paso es encontrar recetas útiles para preparar las comidas. Piensa en estos estudios de Examinando las Escrituras como tus recetas bíblicas. No cocinamos la comida por ti, ni tampoco te dejamos solo para que lo averigües por tu cuenta. En cambio, caminamos contigo paso a paso mientras preparas tus propias comidas nutritivas.
Nuestras almas necesitan sustento espiritual tanto como nuestros cuerpos necesitan alimento. Te hemos dado algunos consejos y llenado tu cocina con herramientas de estudio bíblico. Tienes todo lo necesario. ¡Ahora ponte el gorro de chef y comienza a preparar tus propias comidas espirituales a partir de la Palabra de Dios!
- Charles R. Swindoll, Aliméntese de las Escrituras: Encuentre la nutrición que su alma necesita (Carol Stream, IL: Tyndale House, 2016), pág. 134.
- Swindoll, Examinando las Escrituras, pág. 76.
- Swindoll, Examinando las Escrituras, pág. 90.
- Swindoll, Examinando las Escrituras, pág. 148.
- Swindoll, Examinando las Escrituras, pág. 190.

